El aseo de nuestros vestidos
Nuestros vestidos deben estar siempre aseados, bien cuando estamos en la calle, en la escuela, en alguna visita o dentro de nuestra casa

protocolo.org Imágen Generada por IA
Mantener limpia la ropa y en buen estado
Aquella urbanidad
1. Nuestros vestidos deben estar siempre bien limpia, bien cuando estamos en la calle, en la escuela, en alguna visita o dentro de nuestra casa.
2. Debemos cuidar en todo instante que nuestra ropa nunca esté sucia, ajada ni rota.
3. Aunque seamos de modesta condición económica debemos mudar de ropa interior con la mayor frecuencia posible.
4. Cuidemos el calzado. Debe estar siempre limpio y con lustre.
5. Las medias o calcetines deben cambiarse, si fuera posible, todos los días.
El aseo es la elegancia del pobre.
-
1093

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
En España, como en otras monarquías modernas, la etiqueta y la ceremonia se combinaban con las artes de la pintura y la arquitectura, las artes decorativas y la literatura y la música...
-
Obligaciones generales y positivas para el Soberano, la Patria y sus Ministros
-
No hay cosa más importante ni más preciosa que la reputación; y así el quitarla a otro es muchas veces mayor delito que ofenderle en su hacienda o en su persona.
-
Sugerencias y consejos para servir la mesa de forma correcta.
-
Comentario de Julia Valera sobre la obra de Erasmo de Rotterdam "De la urbanidad en las maneras de los niños" -De civilitate morum puerilium-.
-
Ser agradable es: poseer 'don de gentes'; 'tener ángel'; ser 'persona bienquista'; disfrutar de benévola acogida en todas partes; gozar, por la virtud del propio mérito...
-
El que llega a una nueva vivienda debe ofrecerse a sus amigos, vecinos. Es una forma de presentarse a la nueva vecindad
-
Baltasar Gracián, jesuita, hace un relato en forma de aforismos de, lo que para el, es un código de buen gobierno para las personas
-
Deberes respectivos entre abogados y clientes. Entre médicos y enfermos.
-
El hombre más perfecto no se escapa de algunos, y se casa o se amanceba con ellos. Haylos en el ingenio, y mayores en el mayor, o se advierten más.
-
La risa parece el producto de las dos sensaciones unidas, sorpresa y placer, movidas por un ligero contraste o por una finísima analogía.
-
Las primeras dificultades que ocurren a los muchachos, y aún a algunos adultos que carecen de práctica, se fundan sobre el tratamiento que se ha de dar a la persona a quien se escribe.




