El aseo de nuestros vestidos
Nuestros vestidos deben estar siempre aseados, bien cuando estamos en la calle, en la escuela, en alguna visita o dentro de nuestra casa

protocolo.org
Mantener limpia la ropa y en buen estado
Aquella urbanidad
1. Nuestros vestidos deben estar siempre bien limpia, bien cuando estamos en la calle, en la escuela, en alguna visita o dentro de nuestra casa.
2. Debemos cuidar en todo instante que nuestra ropa nunca esté sucia, ajada ni rota.
3. Aunque seamos de modesta condición económica debemos mudar de ropa interior con la mayor frecuencia posible.
4. Cuidemos el calzado. Debe estar siempre limpio y con lustre.
5. Las medias o calcetines deben cambiarse, si fuera posible, todos los días.
El aseo es la elegancia del pobre.
-
1093

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Hay tropiezos del decoro, tanto propio como ajeno, siempre a punto de necedad. Encuéntranse con gran facilidad y rompen con infelicidad.
-
No es lo mismo hablar de las costumbres sociales que de la sociedad misma
-
Cada uno debe escoger el modo de relatar que mejor conviene a los hábitos de su espíritu y al exterior de su persona.
-
Reglas sencillas de cortesía, de buenos modales y de instrucción para las niñas.
-
La buena educación de los niños es una de las más gratificantes tareas que pueden tener los padres con respecto a sus hijos
-
Compita la atención del juicioso con la detención del recatado: gran juicio se requiere para medir el ajeno.
-
Entre los siglos XVI y XVII se introdujo en Francia la costumbre de acumular muchos manjares en un mismo plato de modo que viniesen a formar una pirámide.
-
Las costumbres domésticas influyen notablemente en el modo como nos conducimos entre extraños; porque no basta saber las reglas de buena crianza, es preciso tener la costumbre de practicarlas.
-
Comer acorde a las normas de urbanidad. El ejercicio y sus beneficios
-
Los gestos y acciones que hacemos a diario nos revelan, en gran medida, la educación recibida
-
Educar a los hijos no es una tarea fácil, Requiere constancia y tesón, aunque sea más sencillo dejarles hacer lo que quieran.
-
Cae muy mal el menear las piernas cuando se está sentado, pero es insoportable el balancearlas; no debe permitirse esto ni a los niños, tan contrario es a la buena educación




