Darse importancia en sociedad.
Darse importancia en sociedad.

Darse importancia en sociedad.
Hay señoras, que queriendo darse importancia diplomática, no cesan de repetir: "mi tío el Marqués N."; "mi amiga la Condesa de T. me ha convidado hoy a comer". Semejantes personas, lejos de captarse con tales palabras la reputación que se imaginan, no adquieren sino émulos y criticadores que desean ver humillada una arrogancia tan impertinente que revela siempre bajeza en el alma.
Tampoco hemos de usar del modo imperativo cuando nos dirigimos a personas superiores u otras con quien carecemos de positiva franqueza, diciendo: "Haga Vd. esto"; "dígame Vd. tal cosa"; "venga Vd. mañana"; sino que lo substituiremos por estas otras frases: "¿Quiere Vd. hacer al favor de tal cosa?" "Sírvase Vd. decirme tal otra". "¿Tendrá Vd. la bondad de venir mañana?" "Dispense Vd. la libertad que me tomo de incomodarle, o si no le sirve a Vd. de molestia, me haría Vd. el gusto de..." o "desearía de Vd. el obsequio o la fineza de... etc.".
Cuando uno se ve precisado a estornudar, los presentes suelen decir: "Jesús o salud"; a éstos se contesta gracias, o haciendo solamente una cortesía.
-
13100

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
En todos estos deportes toman siempre parte personas de ambos sexos, y hay que recomendar la mayor corrección
-
Un mordaz y disparatado punto de vista de la moda de Paris desde el punto de vista de un extravagante con mucha dosis de socarronería
-
El trato con las personas mayores, el respeto y la obediencia.
-
Los distintos tipo de visita son necesarios para mantener activa nuestra vida social.
-
Cuando tengas autoridad o derecho para mandar a otros hombres y verás que las órdenes que expidieres con señorío y dulzura al mismo tiempo serán con agrado y aplauso recibidas.
-
Para hacer un regalo se necesita un tacto exquisito y suma delicadeza, sobre todo cuando se hace a personas que puedan necesitarlo.
-
¡Cuántas veces el más sólido mérito ha sido mal recibido y desechado por falta de gracia, en tanto que un hombre con algunas prendas superficiales, poco saber y menos mérito, introducido por las gracias, ha sido recibido, querido y admirado!
-
Todos los principios son informes, y queda después la imaginación de aquella deformidad: la memoria de haberlo visto imperfecto no lo deja lograr acabado.
-
Reglas sencillas de cortesía, de buenos modales y de instrucción para las niñas.
-
El hombre se coloca de modo que el caballo, libre en su ejercicio, obedezca con facilidad.
-
Un hombre naturalmente generoso no teme ponerse a jugar con un compañero que sabe no es muy hábil en el juego.
-
Declaremos ante todo, redondamente y con entera franqueza, que el matrimonio realizado con el fin único y exclusivo de captar una fortuna y de disfrutar de goces y de comodidades...


