Buenas maneras en el templo
El respeto que debe mostrar un niño en el templo y otros lugares religiosos se debe inculcar desde pequeño

foto base Lars_Nissen_Photoart - Pixabay Imágen Generada por IA
Buenas costumbres en la casa de Dios
Aquella urbanidad
Si entre los hombres es tan necesario y útil presentarse decorosamente, ¡cuánto mayor será esta necesidad en la casa de Dios, donde existe el positivo emblema de nuestra religión; donde respetamos la imagen de Dios vivo!
Allí la juventud debe acreditar sus buenas costumbres, allí conviene demostrar que no en balde se ha estudiado la urbanidad y el conocimiento de nuestra pequeñez ante el que todo lo puede.
En todas las naciones del mundo observan los hombres en el templo el mayor recogimiento, porque se considera en presencia del que todo lo ve y todo lo dirige.
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Así es, efectivamente, y sería digno de la mayor censura el niño que en la iglesia no guardase compostura y silencio, o se presentase inquieto, distraído, molestando a sus compañeros, haciendo señas, tosiendo sin necesidad o cambiando continuamente de posición.
Daría muy mala idea de sí mismo el niño que obrase de esta manera.
Debe, al contrario, estar con quietud, atención y respeto; y para dirigir al Todo Poderoso las oraciones que se le hubieren enseñado, justo y conveniente será que tenga presentes los consejos de sus directores.
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