Comportamiento al andar, estar sentado o de pie
Sea que estemos en pie, sentados o andando, debemos tener siempre el cuerpo recto, sobre todo la cabeza derecha

Christopher Imágen Generada por IA
Comportamiento al andar, estar sentado o de pie
Aquella urbanidad
Sea que estemos en pie, sentados o andando, debemos tener siempre el cuerpo recto, sobre todo la cabeza derecha, sin inclinarnos hacia adelante ni hacia los lados, principalmente delante de alguna persona de respeto, sin apoyarnos en la pared, en las mesas, sillas u otra cosa alguna.
Es malísima costumbre el ir codeando y empujando a las personas a quienes se acompañe, o meneando el brazo extraordinariamente.
Al encontrarnos con alguno, no debemos quitarle la acera ni el lado derecho; y cuando es alguna persona de más autoridad, o alguna señora, debemos cederla el mejor paso, aún cuando nosotros llevemos el peor, retirándonos a un lado y dejándoselo libre.
Te puede interesar: Aquella urbanidad. Artículos históricos sobre la urbanidad
Cuando acompañemos a una persona superior, debemos darle siempre el lado derecho, que es el más honroso, si vamos los dos solos; pero si vamos con otros, llevarle en medio, aunque en las calles el mejor puesto es la acera, que debe dejarse a la persona de más respeto.
Cuando es de muy superior categoría el sujeto con quien vamos, debemos, por respeto, ir algo detrás y no enteramente a la par; y si se parase a hablar con alguno, nos hemos de apartar un poco para no oír la conversación.
Si alguno nos saluda, debemos corresponder con igual cortesía; pero si es persona superior y conocida, debemos adelantarnos a saludarle antes que él lo haga.
Al pasar por un punto donde sólo cabe una persona, debemos dar lugar a que pasen los demás antes que nosotros.
-
18316

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
El mentir o cambiar una cosa, que es lo mismo, para disculparnos de lo que hemos dicho o hecho, y para evitar el peligro o la vergüenza que pueda resultarnos, manifiesta la gran cobardía y doblez de nuestro corazón
-
Hay ciertas reglas que sirven de base y fundamento a todas las demás reglas del tacto social
-
Los jóvenes deben aprender a comportarse en la mesa, sobre todo cuando la comparten con personas adultas
-
Dentro del seno familiar la figura de los padres representa la mayor autoridad y se les debe un respeto
-
Parece a primera vista que nuestras pasiones y vicios deben dañar solamente a nosotros mismos; pero al mismo tiempo que nos depravan, son funestos a los que nos rodean.
-
Un bautismo es una fiesta para el padre, la madre, los abuelos y los niños
-
Hablar sobre el aspecto de una persona, sobre sus andanzas o sobre cualquier otra cosa con mala intención no es de personas bien educadas.
-
La urbanidad es una especie de túnica que envuelve las asperezas de nuestro carácter, embotándolas, y que impiden lleguen a herir a los demás.
-
Por el modo de portaros en una sociedad, formarán las gentes que no os conozcan buena o mala opinión de vosotros; es pues muy importante que no os descuidéis sobre este punto.
-
La crítica amarga, acre y mordaz, degenera por lo común en personalidades, y saca enteramente de la esfera a que debe limitarse un hombre de buena sociedad.
-
Deberes respectivos entre sacerdotes y seglares. Entre magistrados y particulares. Entre superiores e inferiores.
-
Las visitas suelen hacerse entre el almuerzo y la comida (la comida de mediodía hoy se llama almuerzo), de tres a siete de la tarde, depende de la época del año.




