¡Son tan importantes las formas!
La elegancia abarca todos los comportamientos del ser humano. No solo en la forma de hablar y de vestir, sino, y aquí está el meollo del artículo, en la forma de ser y de tratar a los demás.

Qué bueno es ser una persona educada.
Dicen que " la elegancia espiritual es el conjunto de cualidades de la persona que rechaza naturalmente lo bajo y mezquino y cultiva lo noble y bello ".
La elegancia abarca todos los comportamientos del ser humano. No solo en la forma de hablar y de vestir, sino, y aquí esta el meollo del artículo, en la forma de ser y de tratar a los demás. Es nuestro sello interior, nuestro estilo propio, que se refleja en los demás, nuestras buenas maneras, nuestro trato considerado y gentil; y, sobretodo, el respeto y la valía que tienen para nosotros.
Por eso, en esta "era digital", en la que muchos nos comunicamos virtualmente, necesitamos los buenos modales y la cortesía más que nunca para que nuestra relación pueda llamarse humana. Puesto que no contamos con las ventajas de poder utilizar los gestos, las miradas, el tono de la voz, que nos ayudarían a saber interpretar los mensajes de nuestro interlocutor, dependemos únicamente de nuestro buen hacer, no sólo para entender lo que piensan nuestros lectores, sino, aun más importante, para entender lo que sienten.
A menudo, el debate abierto que podemos encontrar en la red nos ofrece una vía de participación donde poder expresar no sólo los problemas diarios, nuestras inquietudes, nuestras denuncias, sino, lo que es más excepcional, fomentar la amistad y el enriquecimiento cultural y personal.
Por ello es tan importante ponernos en la piel del otro, sin renunciar ni un ápice a defender con amabilidad y sin violencia verbal lo que sabemos con certeza de fe cristiana, para evitar "lanzarse a la yugular" de los que no piensan como nosotros.
El respeto, la delicadeza y la nobleza interior son elementos básicos para la convivencia; una convivencia basada en sentimientos tan importantes como el amor, la amistad, la felicidad, la tristeza, la decepción. ¡Cuantas veces, una corrección, una palabra dicha en un momento inoportuno provoca en nosotros alejamiento o ansias de revancha. Y, al contrario, una palabra amable, en el momento oportuno, nos puede cambiar la vida!
Ahora bien, ante el desafío que nos presentan los nuevos lenguajes virtuales, ofreciéndonos un instrumento maravilloso para que nuestros comentarios, consejos o afirmaciones conquisten los corazones de los lectores, uno a uno, como si se tratase de perlas únicas, deberemos trabajar el Señorío, con mayúscula, que los lectores buscan en nosotros.
Recuerdo que cuando era niña, mi abuelo me decía que una persona por muy inteligente que sea, si no sabe tratar a los que tiene alrededor, pierde toda su valía y su razón.
De manera que espero no os importe que lance unas preguntas al aire a modo de reflexión:
¿Somos capaces de disculparnos y aceptar las disculpas de los demás, sabiendo que las criticas, las quejas, el rencor y la irritación no sirven para nada?
¿Pensamos alguna vez si nuestras palabras y maneras han podido ofender, humillar o decepcionar a algún compañero virtual con el propósito de intentar mejorar?
¿Contestamos con aspereza, aun sabiendo que hemos cometido una torpeza con nuestras palabras, o nos dejamos llevar por el amor propio de creer que siempre tenemos razón?
¿Soy consciente de que, como alguien dijo una vez "el perdón es la "marca de la casa" que atrae a mucha gente a conocer la verdad"?
En fin, ya lo decía Santo Tomas: "Porque así como por los movimientos corporales se disciernen las disposiciones interiores de los cuerpos, así por las obras exteriores se conocen las costumbres interiores".
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Los deslices social, meter la pata o como queramos llamarlo es algo relativamente habitual. Lo importante es que sea algo anecdótico pero no un comportamiento habitual
-
El ejercicio de la responsabilidad social individual está relacionado con la madurez cívica y, especialmente, con los valores ciudadanos y democráticos
-
La tarjeta personal se proporciona a los integrantes de su entorno de amigos y familiares. Se colocan los nombres y apellidos; admite títulos nobiliarios...
-
Cuando se tiene una audiencia con el Papa, también sirve para las visitas de Estado, las mujeres deberían vestir de negro. Pero hay excepciones
-
La risa es siempre acto espontáneo, no forzado por la voluntad.
-
Entre los más jóvenes va cayendo en desuso la costumbre de hacer presentaciones cuando varias persona se encuentran
-
La decoración navideña sigue una tendencia parecida a la moda. A casi todo el mundo le suele gustar hacer algunos cambios en la decoración de Navidad...
-
El amor propio depende de nuestro carácter para querernos, no de quienes están a nuestro alrededor ni de las circunstancias o experiencias en las cuales nos desenvolvemos, y está muy relacionado a la auto estima...
-
La mirada es muy importante cuando nos relacionamos con otras personas porque nos 'conecta' con los demás
-
Todos deberíamos de regirnos por un mismo principio y poner en práctica todos los buenos modales que nos abren las puertas hacia el futuro
-
Salvo excepciones, todos los empleados son invitados, y el coste de la fiesta se paga a escote (una parte proporcional del coste total es repercutido en cada participante en la fiesta)
-
La regla ceremonial diplomática o palatina establecida por decreto o por costumbre










