¿Qué son los celos? ¿Por qué sentimos celos? Cómo tratar con personas celosas (con vídeo)
Los celos, en muchos casos, son ideas y pensamientos ficticios que nos suceden en la mente. El 90% de la realidad de los celos es irreal. Solo sucede en nuestra imaginación

protocolo.org - foto base FP Pro
Tener celos celos ¿es lo mismo que tener envidia?
Los celos son el sentimiento que tenemos cuando creemos que podemos perder el 'objeto amado' o que tiene un valor determinado para nosotros. La diferencia con la envidia es que en este caso la envidia surge por algo que no tenemos y que nos gustaría tener. Mientras que en los celos es el miedo a perder algo que tenemos o que creemos que tenemos. En la envidia no tenemos esa 'posesión' -queremos algo que deseamos pero que no tenemos-. Los celos nos hacen tener miedo de perder lo que tenemos y que consideramos que es importante para nosotros.
Los celos y la envidia se pueden parecer porque tienen algunas cosas en común como los matices sociales que conllevan y el impacto que tienen en la autoestima. En los celos se puede visualizar una estructura triádica: una persona tiene una relación -laboral, amistad, amor...- con otra, y aparece una tercera persona en 'discordia' que puede poner en peligro esa relación.
Todos somos celosos
Los celos son consustanciales al ser humano. Todos somos celosos, en mayor o menor medida. Los celos son muy emocionales y como en todo, hay un punto de normalidad y otro de patología. Cuando una persona es excesivamente celosa ya podemos estar hablando de una patología.
Te puede interesar: ¿Por qué somos egoístas? ¿Qué es el egoísmo? (con vídeo)
Es bueno e importante aclarar que tanto hombres como mujeres los padecen por igual. Hay que desterrar los mitos que tal o cual sexo es más celoso que el otro. Los celos no son sentimientos que se den más en los hombres o en las mujeres.
¿Por qué y cuando surgen los celos?
Los celos aparecen cuando alguien tiene miedo de perder una relación importante -no tiene por qué ser sentimental o de amor- o tiene miedo a perder su propia identidad.
En el ámbito laboral, por ejemplo, podemos tener celos de un compañero que habla mucho con el jefe. Entonces, pensamos que el jefe puede llegar a pensar que ese compañero es mejor que yo, más simpático que yo... Y por esos 'malos pensamientos' surgen los celos, en muchos casos, totalmente injustificados e irreales.
Los celos, evolutivamente, se relacionan directamente con una conducta posesiva. Tienen que ver con el hecho de tratar de no perder cosas. Intentamos conservar aquello que más valoramos. Pero cuando hablamos de relaciones, nadie es el 'propietario' o 'dueño' de nadie, ni de sus sentimientos. Los compartimos, los disfrutamos... pero no tenemos un 'título de propiedad' sobre las personas o los sentimientos.

protocolo.org - foto base FP Pro
¿Dónde se dan más los celos? Situaciones y escenarios
Los celos pueden tener un componente romántico, sexual, competitivo, fraternal, etcétera. Los casos más estudiados, sin lugar a dudas, son los celos de pareja. Pero curiosamente, los celos también se pueden dar entre especies. Uno de los casos más conocidos, son los de los hogares en los que se convive con una mascota, como un perro o un gato. En esa casa nace un bebé o llega un niño a vivir con esa familia y la mascota experimenta celos de alguien que le quiere quitar el 'puesto' o el estatus que tiene en la casa. Es una percepción que no suele ser real, pero se experimenta ese sentimiento.
Otro entorno donde se dan muchos celos es en el trabajo. Las relaciones que se establecen entre compañeros, jefes o subordinados pueden experimentar cambios cuando llega personal nuevo a la empresa. En muchos casos, típico de los celosos, con sentimientos irreales que se generan con respecto 'al nuevo'. Pero, el miedo es incontrolable, y el celoso empieza a valorar la posibilidad de tener alguna pérdida -confianza, amistad, poder, etcétera- con la llegada de esa nueva persona a la empresa.
Los estupendos y amenos psicólogos Alfredo García Gárate y Guillermo Blázquez, visitan el plató del magnífico programa de RTVE "La aventura del saber" para hablarnos de los celos. ¿Qué son los celos? ¿Por qué sentimos celos de otras personas? ¿Cómo podemos convivir y relacionarnos con las personas celosas? Como siempre, es un placer escuchar a esta pareja de simpáticos psicólogos, autores del blog "El diván de la ficción".
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La buena educación no tiene que ver con ser complaciente en todo momento con los demás. No podemos agradar o caer bien a todo el mundo por muy agradables que seamos
-
Los regalos tienen como finalidad sorprender y agradar a la persona que los recibe. Por este motivo, deben ser adecuados al momento, el motivo y el destinatario de ese regalo
-
Las mejores preguntas que le han planteado a este experto los asistentes a las jornadas de protocolo.
-
Causar una buena impresión es una parte importante en cualquier tipo de relación: personal, laboral, familiar, profesional...
-
Entre compañeros de trabajo no debería mezclar las relaciones sociales con las relaciones afectivas, que pueden perjudicar su trabajo
-
La cortesía es una modestia y una cultura, que obra con reflexión, y es propiamente la ciencia de la gente honrada.
-
Hay personas y acciones que son inoportunas por naturaleza y no por casualidad. Veamos algunos ejemplos
-
Gracias, es el sustantivo plural de la palabra 'gracia'. Se utiliza como expresión para agradecer algo a una persona
-
La risa tiene claramente una función social. La risa tiene un efecto terapéutico. Incluso hay expertos y científicos que indican que con la risa se puede llegar a obtener una recompensa placentera como puede tenerse con el sexo
-
Relacionarse con los demás puede ser algo agradable para las personas más extrovertidas, pero puede no serlo tanto para las personas introvertidas
-
Sobrada ansia en el juego, y conocida gana de ganar, son de ordinario el origen de muchas acciones pesadas y groseras.
-
Una persona puede pedirle algo o actuar de una forma que le resulte extraña. Ese pedido o esa conducta pueden deberse a una discapacidad








