El tacto social. Físico y verbal. ¿Cuándo es adecuado o no apropiado tocar? (con vídeo)
Una cosa es hacer un gesto y otra muy distinta es llegar al contacto físico con otra persona. No podemos pecar de imprudentes

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Comunicación no verbal. El tacto en nuestras relaciones sociales
Los sentidos nos conectan con el mundo que nos rodea. En las relaciones personales juegan un papel fundamental. Ser prudente con lo que se hace y con lo que se dice es una muestra de tacto social.
El tacto es clave en las relaciones personales, pero hay que tener cuidado con el "tipo de tacto" que usamos con otras personas según la confianza y el contexto. No hay que pecar de imprudentes cuando hacemos uso del tacto -tanto físico como verbal-.
Pautas de conducta para el tacto social
1. Las personas que tienen más poder son las que pueden tocar más. Por ejemplo, si tenemos un encuentro en una feria con el Rey o con el Presidente del Gobierno, nosotros no vamos a saludarle o darle una palmadita en la espalda, pero él si puede hacerlo y no nos suele parecer mal.
2. Entre profesiones. Un maestro o profesor puede apoyar su mano sobre el hombro de un alumno para ver lo que está haciendo; puede saludar a alguno de sus alumnos con algún gesto que conlleve un leve contacto físico como una palmada en la espalda, un golpecito en la cabeza, etcétera. Al contrario, no estaría bien visto.
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En las relaciones sociales se ha comprobado que suele ser el hombre el que inicia el tacto -aunque como hemos visto en otras artículos del portal en el caso del saludo, por ejemplo, debería ser la mujer le que debería iniciar esta acción-. Puede deberse a las razones antes expuestas del poder y la autoridad que se le supone al hombre.
No siempre el contacto físico en las relaciones sociales es bien recibido, y tiene mucho que ver con la cultura y las costumbres. Pero también son factores bastante importantes el tipo de tacto -breve o largo- y el momento en el que se hace, el contexto.

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Las culturas asiáticas, son conocidas por su oposición a todo tipo de contacto físico, ni durante los saludos. Prefieren realizar un sencillo gesto para saludar, para dar las gracias, para pedir perdón, etcétera.
Cada "contacto físico" tiene su momento
Hay momentos donde casi es necesario tener un gesto de consuelo o de cariño que implique un contacto físico antes que decir una palabra. Un abrazo, una caricia dada en un mal momento puede ser muy necesaria.
También cuando queremos generar confianza es muy habitual recurrir al tacto, porque produce una sensación de seguridad y tranquilidad en la otra persona -aunque haya gente a la que este tipo de "confianzas" les pueda molestar-.
Teresa Baró, experta en comunicación no verbal, nos explica en el programa de RTVE Para Todos La 2, cuándo podemos y cuándo no podemos tocar en sociedad.
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