Vivir mejor y progresar en las relaciones con los demás (con vídeo)
Estamos programados para recordar lo malo, para quedarnos con los pensamientos negativos, para imaginar lo peor. Socialmente nos ocurre lo mismo

RTVE - Para todos la 2
Aprender a manejar las emociones. Su importancia a nivel social
Durante nuestra etapa de educación y crecimiento personal nos han enseñado la importancia de las cosas materiales, pero casi siempre se han dejado más a un lado las enseñanzas relativas a las emociones y su gestión. No hay nada que nos transforme más que las emociones y los comportamientos. Muchas veces nos preguntamos que nos ayuda a vivir mejor, a relacionarme con los demás, a cumplir metas... Necesitamos muy pocas cosas en la "mochila de la vida" para ser felices, según Elsa Punset, son el amor y la curiosidad.
Nuestro cerebro tiene un sesgo negativo. Estamos programados para recordar lo malo, para quedarnos con los pensamientos negativos, para imaginar lo peor. Socialmente nos ocurre lo mismo. Tendemos a darle mayor importancia a lo negativo sobre lo positivo. Y esto lo podemos cambiar. Este sesgo negativo nos hacer ir acumulando malas experiencias, decepciones, tristezas, desengaños, miedos, etc. que nos hacen muy pesada nuestra "mochila". Esto es buenísimo poder dejarlo en un rincón, quitarnos ese peso de encima.
Estamos en una sociedad donde hay una abundancia de elecciones y hemos pensado que esto era fundamental. ¿Cómo elegimos? Podemos elegir decidiendo si quiero lo mejor o bien si quiero elegir algo que sea lo suficiente para lo que yo necesito. La abundancia es tener lo suficiente. Nos damos cuenta que lo material no nos está dando el bienestar que pensábamos que nos iba a proporcionar.

Unsplash
¿Qué es lo suficiente? Se ha descubierto que en nuestra " balanza de la felicidad " las cosas materiales y el dinero son muy importantes por debajo del nivel de supervivencia, pero por encima de este nivel empiezan a cobrar mucha importancia otros elementos.
Somos lo que sentimos, afirman los expertos. Saber gestionar nuestras emociones nos puede hacer muchos más felices. Nosotros somos lo que sentimos no lo que pensamos. No hay nada que transforme tanto nuestro cerebro como una emoción o un comportamiento.
Te puede interesar: La prueba del vecino. Mejorar las relaciones familiares
Las personas estamos hechas para comunicarnos con los demás. Pero aunque parezca mentira, las personas nos comunicamos cada vez menos y aumentan el número de personas que viven en soledad. Las nuevas tecnologías no nos comunican tanto como parece. Se está perdiendo el contacto físico. Y las personas necesitan el contacto físico, un beso, un abrazo, una mano que nos haga una caricia... porque las personas somos pura química.
Está claro que hay nuevo canales de comunicación pero necesitamos otro tipo de comunicación. Más cercana, más personal, más humana, más física, más de contacto. Esta comunicación es la que estamos perdiendo con el consiguiente impacto que tiene en nuestras relaciones sociales y sus reglas.
Esta comunicación personal se hace por medio de la palabra, pero el lenguaje de lo que no decimos, el lenguaje no verbal es el que verdaderamente habla por nosotros. Cuando mentimos se nota, cuando estamos contentos se nos nota, etc. todo se traduce en gestos. Los humanos somos muy intuitivos y por eso es tan importante el lenguaje no verbal, el lenguaje de los gestos.
La mejor lotería es tener un amigo feliz
¿Por qué nos comportamos de una determinada manera? Las personas somos curiosas y necesitamos saber cosas de los demás. La curiosidad es aprendizaje. Comentar cosas sobre los demás es una forma de viajar la información en esta "red social".
Elsa Punset nos habla de otras muchas cosas que tienen mucho que ver con nuestras relaciones sociales y el mundo de las emociones. Y si nosotros somos felices, estamos contentos, estamos enamorados, estamos bien con nosotros mismos nuestras relaciones sociales se verán beneficiadas de este estado positivo, serán mucho más cordiales y más agradables.
El magnífico programa de RTVE "Para todos la 2" nos ofrece este interesante espacio sobre las emociones y las relaciones sociales de la mano de Elsa Punset, escritora y filósofa española, hija del divulgador científico Eduardo Punset.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
A lo largo del reportaje nos muestra su vivienda-castillo que utiliza tanto como vivienda habitual en la parte superior como sitio emblemático para celebraciones de todo tipo de eventos
-
El cuidado de la actitud corporal es importante en cualquier situación en la que nos encontremos. Pero sobre todo cuando estamos delante de otras personas
-
El Ministro de Educación, José Ignacio Wert, se adelanta a María Dolores de Cospedal para hablar en la presentación del centenario del Greco
-
Las relaciones no presenciales o mediante redes de comunicación también necesitan contar con reglas o normas de comportamiento que las faciliten
-
Los enfados, los ataques de ira, la rabia... no solo se expresan con palabras; también los gestos juegan un papel muy importante en estos estados
-
La interpretación de nuestros gestos y posturas para saber cómo debemos comportarnos y cómo evitar hacer determinados gestos que pueden ser poco apropiados
-
Llamar la atención de una persona se puede hacer de forma verbal, pero también se puede hacer mediante determinados gestos
-
Las habilidades sociales son una fuente de satisfacción, nos sirven para relacionarnos de forma positiva con los demás
-
La práctica de los buenos modales y enseñar a ser educado es una labor fundamental de los padres que debe inculcar a sus hijos desde pequeños
-
Hacer de forma correcta una maleta supone saber cómo se deben colocar todos los objetos que vamos a meter en ella. Ropa, productos de aseo, complementos, etcétera
-
Es un gesto que puede hacerse con unas simples palabras de disculpa o también es posible hacer un regalo o tener un pequeño detalle...
-
Los gestos que hace una persona pueden denotar una falta de educación cuando éstos son groseros y vulgares, pudiendo llegar a molestar











