Urbanidad para los niños en el juego
El juego es una oportunidad muy importante que tienen los niños para demostrar su buena educación y saber estar

kathryn
Urbanidad para los niños en el juego
Aquella urbanidad
¿Qué entiendes tú por juego según la apreciación general de la palabra?
Que dista mucho de ser una virtud recreativa cual toda buena sociedad exige.
¿Por qué encuentras esa distancia entre la recreación y el juego?
Porque en la primera se satisfacen tan solamente las necesidades expansivas de la vida, y en el segundo se da lugar a la satisfacción de las pasiones.
Te puede interesar: Aquella urbanidad. Artículos históricos sobre la urbanidad
¿Qué harás, pues, para que el juego sea una verdadera recreación?
Tomarle como verdadero entretenimiento, y practicarle según las reglas de una fina cortesanía.
¿Y cuáles son éstas?
Varias, pero en particular, la de no manifestarse enojado por perder, ni festivo por ganar; no altercar porfiadamente produciendo disgusto a la concurrencia, sino antes por el contrario, mostrarse con la misma jovialidad en los azares que en la prosperidad, porque en el juego es donde con más claridad se manifiesta la buena o mala educación.
Y ¿si atendido el carácter particular del que juega se temiese hacer ineficaces las anteriores reglas?
Lo mejor y más prudente es no aprender a jugar ninguno que pueda ponernos en evidencia, principalmente los de naipes, azar o de suerte, porque como dice el adagio "el mejor de los dados es no jugarlos"
-
18340

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
De la urbanidad en las maneras de los niños.
-
El vestido debe corresponder a las posibilidades, por lo cual, así el exceso como la mezquindad son dignos de censura.
-
Jamás nos acerquemos tanto a la persona con quien hablamos, que llegue a percibir nuestro aliento. Es una falta de cortesía y una invasión de su espacio personal
-
La moderación es la reguladora de los modales exteriores así en el hombre como en la mujer; pero ésta debe cuidar de precaverse contra aquella excesiva suavidad que la haría parecer melindrosa o encogida.
-
Para que los vestidos sean adecuados es preciso que le vayan bien a la persona que los usa y que sean proporcionados a su talla, a su edad y a su condición
-
En tiempos pasados las conversaciones y reuniones eran pocas y los borrachos muchos; y el capital que ahora se gasta en vestidos, se gastaba entonces en vino
-
Al entrar en el mundo debemos tener la convicción de que entramos en un ambiente honrado, en el cual los actos no siempre están de acuerdo con las máximas.
-
Por lo regular, en la casa de un artista se exige más franqueza, y ninguna reserva diplomática.
-
Los conocimientos materiales e individuales de las cosas, esto es, el conocimiento del mundo, no podrás adquirirlo sin una grande y continua atención
-
No debes jamás roer ni chupar los huesos, sino partir la carne, y cogerla con el tenedor, siendo mucha indecencia el tocar los alimentos con los dedos
-
Los juramentos y blasfemias están entre las mayores faltas que se pueden cometer contra las leyes de la cortesía
-
El cotillón es uno de los bailes más preferidos, y requiere grandes cuidados de parte de la dueña de la casa para organizarlo y que los bailadores lleven recuerdos gratos de aquellos deliciosos momentos





