Tarde diecisiete. Conducta que se debe observar en el baile.
"El baile, dice el lord Chesterfield, aunque es un pasatiempo tonto y frivolo, es una de aquellas locuras con las cuales es preciso que los hombres de juicio se conformen algunas veces; y si se conforman, es preciso que lo hagan en regla."

Del baile.
"El baile, dice el lord Chesterfield, aunque es un pasatiempo tonto y frivolo, es una de aquellas locuras con las cuales es preciso que los hombres de juicio se conformen algunas veces; y si se conforman, es preciso que lo hagan en regla."
La cortesanía exige que los que se presenten a bailar tengan las manos cubiertas con guantes; y también que el hombre no baile siempre con la misma pareja o señora. Los hombres delicados, finos y corteses tienen un cuidado especial en sacar a bailar a aquellas a quienes la naturaleza o el tiempo las va malquistando con los hombres. Semejante miramiento o fineza, a la cual no tiene derecho un sexo en guerra con los atractivos, merece que se pague con todo el agrado y amabilidad que dictan la urbanidad y el amor propio lisonjeado. Ninguna señora debe negarse a salir a bailar con un caballero, o en tal caso, debe abstenerse de bailar durante toda la noche. Esta regla de urbanidad, por dura que parezca, alcanza a todas las señoras y señoritas indistintamente.
El baile como la conversación no debe ser propiedad de unos cuantos; requiere que todos alternen y participen de este placer.
El baile enciende la sangre, pone en movimiento las pasiones; es menester pues saberlas reprimir, y no entregarse a una alegría inmoderada. Debe reinar la mayor compostura, y decencia en los trajes, en los movimientos y actitudes. La mujer, que se presenta poco honestamente, no debe extrañar que piensen mal de ella. El pudor realza la belleza más que todos los adornos que pueden inventar las modistas.
-
5106

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Comentario de Julia Valera sobre la obra de Erasmo de Rotterdam "De la urbanidad en las maneras de los niños" -De civilitate morum puerilium-.
-
Comportamientos vulgares y poco políticos en la vida cotidiana.
-
Desprecia el falso saber, es malo. Pero estima el saber verdadero, que siempre es útil. Estímalo, lo poseas, o no lo poseas tu mismo
-
De la urbanidad en las maneras de los niños.
-
El que se halla privado de los favores de la fortuna, debe tomar un estado con el cual pueda procurarse su subsistencia y la de su familia.
-
Evitemos cuidadosamente que se nos oiga nunca levantar la voz en nuestra casa. La armonía debe reinar dentro de casa en todas las conversaciones
-
La sala de baño se ha vuelto indispensable en cualquier casa o piso al ser una necesidad y no un lujo.
-
Es gran descortesía impacientarse en el juego, cuando a uno no le salen las cosas como quisiera.
-
En los conciertos, conferencias o sitios en que todos escuchan, no se debe hablar y distraer la atención de los demás, impidiéndoles oír.
-
Conoced el verdadero valor del tiempo; arrebatad, coged y gozad todos sus momentos. Fuera ociosidad, pereza y dilación: nunca suspendáis para el día siguiente lo que podías hacer hoy.
-
Líneas recogidas del Manuscrito Regius en el que nos relata de forma breve todo un manual de buenas maneras
-
Buenos modales. El juego en sociedad.

