
Cómo deben ser las cartas de recomendación.
La cartas de recomendación y su redacción.
De cómo deben ser las cartas de recomendación.
Habiendo observado que muchos suelea dar cartas de recomendación a sus amigos para que sus corresponsales les franqueen el dinero que pidiesen sin espresar la cantidad; y pudiendo resultar de esto los perjuicios y altercados que fácilmente se dejan conocer y suelen experimentarse, conviene a fin de evitarlos, que en todas las cartas de esta naturaleza se exprese la cantidad que al sujeto recomendado se le debe entregar.
Hay que hacer que la misma carta vaya también firmada del sujeto recomendado, para de este modo evitar que se presente un sujeto supuesto, en vez del legítimo recomendado; y al mismo tiempo escudar a éste el tener que buscar quien legitime su persona; para lo que ponemos los modelos que siguen.
-
15764
Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Antes de sentaros a la mesa debéis lavaros las manos si no las tenéis muy limpias.
-
Cesados los peligros de las bellas, ya no fue necesario para ser admitido en estas tertulias, haber roto muchas lanzas en honor de una princesa o de una dama.
-
Por grande que sea la dignidad, por alto el empleo que ocupemos, ninguna consideración nos dispensa del respeto que debemos a nuestros padres.
-
Al sentarte a la mesa debes cuidar de quedar más bien de los últimos, que no tomar asiento preferente, a menos que no te lo manden
-
Los juramentos y blasfemias están entre las mayores faltas que se pueden cometer contra las leyes de la cortesía
-
Tanto monarcas como cortesanos parecían encadenados a unos ceremoniales heredados de un pasado lejano. La etiqueta española se basó en los principios y la organización de la corte del ducado borgoñón
-
Ofendemos a otro, en la persona matándole, hiriéndole, maltratándole, tratádole con desprecio o insolencia, molestándole o inquietándole de cualquier manera.
-
La urbanidad y la civilidad para los jóvenes en unas simples cuestiones.
-
Ya no tanto distinguen a los individuos los trajes, como la instrucción, la educación, el ingenio y los talentos acompañados de las gracias y elegancia.
-
Las reglas de urbanidad son las que fomentan y conservan las sociedades.
-
La diversidad de usos en la mesa debe atribuirse a las diferentes ideas de comodidad y de cortesía.
-
Debemos abstenernos de hacer comparaciones, en especial si recaen en dos o más individuos de una misma reunión.