Cómo deben ser las cartas de recomendación.
La cartas de recomendación y su redacción.

De cómo deben ser las cartas de recomendación.
Habiendo observado que muchos suelea dar cartas de recomendación a sus amigos para que sus corresponsales les franqueen el dinero que pidiesen sin espresar la cantidad; y pudiendo resultar de esto los perjuicios y altercados que fácilmente se dejan conocer y suelen experimentarse, conviene a fin de evitarlos, que en todas las cartas de esta naturaleza se exprese la cantidad que al sujeto recomendado se le debe entregar.
Hay que hacer que la misma carta vaya también firmada del sujeto recomendado, para de este modo evitar que se presente un sujeto supuesto, en vez del legítimo recomendado; y al mismo tiempo escudar a éste el tener que buscar quien legitime su persona; para lo que ponemos los modelos que siguen.
-
15764

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
A los numerosos juramentos falsos abrió mucho campo la ignorancia, porque como casi nadie sabia escribir y no pudiendo consignárselos actos y documentos escritos, fue preciso confiar enteramente en la prueba testimonial y abusaron de ella.
-
En la mesa no tomaremos en las manos, ni tocaremos otra comida que el pan destinado para nosotros.
-
Parece contrario a la cortesía el ponerse en bata tan pronto como se vuelve a casa, y de mostrarse así vestido; esto puede permitirse sólo a los ancianos y a las personas indispuestas
-
El paseo y el andar por la calle debe hacerse de una forma prudente y respetuosa.
-
La escritura es el maravilloso arte que da color y cuerpo a los pensamientos.
-
En las conversaciones con personas de autoridad se antepondría señor al título de nobleza, al cargo civil que ocupasen los interlocutores o al oficio militar desempeñado
-
No creáis que las buenas amistades se hacen de repente.
-
Cae muy mal el menear las piernas cuando se está sentado, pero es insoportable el balancearlas; no debe permitirse esto ni a los niños, tan contrario es a la buena educación
-
Hablar sobre el aspecto de una persona, sobre sus andanzas o sobre cualquier otra cosa con mala intención no es de personas bien educadas.
-
No se crea que este tratado sea un estimulante del lujo, ni un catecismo de imitación de los extranjeros.
-
La sociedad de hombres que no tuviese un punto u objeto especial, perecería por el mismo fastidio o falta de agrado.
-
La urbanidad es una parte esencialísima de la buena educación, y contribuye mucho a hacernos amables a nuestros semejantes



