
Protocolo en la inclusión. Garantizar que todos tengamos las mismas oportunidades
El protocolo en la inclusión se refiere a un conjunto de normas y procedimientos diseñados para garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades
protocolo.org
La implementación efectiva del protocolo en la inclusión
El protocolo busca realizar, en la medida de lo posible, ajustes razonables para brindar en casos particulares apoyos técnicos, materiales y/o humanos que requieren las personas con discapacidad para poder desempeñarse como funcionarios, en mesas directivas de empresas, o la sociedad misma.
Sensibilizar a la sociedad, incluso a nivel familia, es importante para que se tome mayor conciencia respecto de las personas con discapacidad, fomentando el respeto de los derechos y su propia dignidad.
Es prioritario garantizar una completa igualdad de oportunidades y la plena Inclusión, promoviendo la conciencia sobre la situación y necesidades de los ciudadanos con discapacidad.
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Desde la profesión protocolar se debe fomentar que cualquier distinción, exclusión o restricción por motivos de discapacidad que tenga el propósito o el efecto de obstaculizar o dejar sin efecto el reconocimiento, goce o ejercicio, en igualdad de condiciones, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales en los ámbitos político, económico, social, cultural, civil o de otro tipo, incluye todas las formas de discriminación.
Debemos comenzar a trabajar para que nuestra profesión sea inclusiva, debiendo estar, no solo al servicio de todos, sino también al alcance profesional para aquellos ciudadanos, que, con algún tipo de discapacidad, también puedan ejercerla.
La inclusión de personas con discapacidad dentro del universo protocolar, significa una genuina participación profesional, garantizándoles al máximo las mismas oportunidades.
Hoy en día, el trabajo es considerado un derecho humano fundamental. Toda persona deber tener la libertad de elegirlo, en condiciones equitativas y satisfactorias, y la oportunidad de ganarse la vida percibiendo una remuneración digna.
La discapacidad no es solamente un problema de quien la sufre, ni de su familia, ni de su entorno, sino que es un problema indelegable y exclusivo de todos, por lo tanto, como comunidad en su conjunto, debemos apoyarlos, brindándoles todas las garantías para su inserción en el universo del protocolo y las diversas disciplinas que el mundo les ofrece.
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