¿Conectados veinticuatro horas al día? Tecno etiqueta
El teléfono móvil debe ser utilizado con prudencia sin convertirlo en el centro de nuestra vida

michael davis-burchat
Teléfono celular - móvil ¿Conectados veinticuatro horas al día?
La tecnología es importante porque ayuda a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos desde la medicina a los transportes, pasando por otros muchos sectores. Pero en el caso de los teléfonos móviles -celulares-, esta tecnología no puede invadir, o no se debe dejar que invada, parcelas de nuestra vida diaria en las que no debería ser el gran protagonista. La tecnología es buena, pero el uso que hacemos de ella no lo es tanto.
Aprender a usar la tecnología de forma apropiada
Si tenemos que aprender desde pequeños cómo se toma un determinado cubierto, cómo se debe saludar, cómo sentarse de forma correcta a la mesa, cómo pedir algo de forma educada, etcétera, en el caso de los teléfonos móviles-celulares también deberíamos aprender a utilizar el teléfono móvil de una forma responsable y prudente.
Te puede interesar: El teléfono móvil-celular y su uso social (con vídeo)
La comunicación es importante, pero debe tener unos límites. Escribir un mensaje mientras nos habla una persona, contestar una llamada en medio de una conversación... puede hacernos quedar como unos auténticos groseros. Ese tipo de comportamientos suelen ser los de una persona bastante maleducada.

FaceMePLS
Todo tiene su momento y su lugar
En muchas de las situaciones cotidianas de nuestra vida el teléfono debe ser un elemento secundario y no el protagonista como ocurre en bastantes situaciones. Salvo en el ámbito laboral, o en casos muy especiales, el teléfono móvil o celular no debe adueñarse de nuestra vida. En el cine, en el teatro, cuando vamos conduciendo, en una ceremonia religiosa... el teléfono móvil -celular- no tiene porqué ser el actor principal de la película de nuestra vida.
Estar conectado veinticuatro horas al días, es posible, siempre que no requiera estar pendiente de nuestro teléfono móvil -celular-. Un mensaje, un whatsapp, una llamada... se puede responder en otro momento más oportuno o apropiado. No hay porqué hacerlo al instante, sin importarnos el momento o la situación.
Te puede interesar: El teléfono móvil y su uso social (con vídeo)
Informar de un evento en directo, retransmitir una conferencia, divulgar una reunión, retransmitir un concierto... es posible siempre que no abusemos y causemos algún tipo de molestia. Nuestros seguidores lo agradecerán, pero las personas que están exponiendo u ofreciendo esa conferencia o espectáculo también se merecen un respeto y una atención.
Si nos hacen una llamada importante, podemos retirarnos a un lugar más apartado o privado y no debemos interrumpir o hacer partícipes de nuestra conversación a las personas que están a nuestro lado. Gritar o hablar más alto no es una garantía de que nos escuchen mejor. Una buena opción es dejar la llamada para un momento posterior o repetirla para ver si hay mejor comunicación y se oye mejor.
Como en otros órdenes de la vida, la prudencia, la sensatez y la moderación deben ser muy tenidos en cuenta cuando usamos el teléfono móvil -celular- cada día. Hay que saber respetar ciertos espacios, momentos y circunstancias.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
7 frases para rechazar una invitación sin ofender a la persona o personas que nos invitan
-
Tener buenos modales no es una cuestión de sexos. Se puede ser galante y educado tanto con un hombre como con una mujer
-
Hay expertos que opinan que las personas que 'crean' o difunden cotilleos malos lo que hacen es desahogarse y descargar su agresividad
-
Los buenos modales no son una cuestión de modernidad sino de aceptar unas convenciones que nos hacen vivir de una forma más cordial y agradable a todos
-
La comunicación refleja mucho más de lo imaginado a simple vista. Al conversar somos colocados en una "vitrina de observación" que trasluce elementos tan interesantes como la autoestima, el carácter, la tranquilidad anímica...
-
Con el inicio de la pandemia las personas que no estaban acostumbradas a trabajar desde casa debían aprender cosas aparentemente básicas. Por ejemplo, como vestirse en plenitud, incluso si solo la parte superior del cuerpo es visible en la pantalla
-
La comida y la bebida, amén de los regalos, son los grandes protagonistas de la Navidad
-
Algunas personas piensan que las normas de cortesía son muy complicadas y prefieren seguir el camino más fácil y sencillo, lo que generalmente se traduce en groserías y mala educación
-
Es bastante habitual hacernos preguntas sobre cómo podemos comportarnos cuando nos relacionamos con personas que tienen alguna discapacidad. No es tan complicado como algunas veces nos imaginamos
-
Saludar a los invitados en celebraciones muy numerosas puede ser una tarea bastante complicada
-
Al principio de la república se enseñaba como asignatura la urbanidad. Se fueron descartando el uso de palabras mal sonantes en busca de eufemismos representativos...
-
Los cambios de los usos y costumbres de la ciudad de Madrid durante el siglo XVIII











