Protocolo para no hacer sombra a los novios. ¿Qué no debe hacer un invitado para destacar más que la novia?
Los novios son los protagonistas principales de una boda, por lo que no es correcto querer destacar más que ellos para ser el centro de atención del resto de los invitados

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Consejos de vestuario para no hacer "sombra" a la novia, ni al novio
Las bodas son acontecimientos dentro del ámbito familiar -aunque en algunos casos van mucho más allá- en los que los invitados suelen vestir de una forma bastante elegante.
Hay que tener claro la diferencia entre ir elegante y querer ser el centro de atención. Ir de forma muy llamativa no es sinónimo de ir elegante. La elegancia no llama la atención, pero se nota.
El 'problema' de ir llamativo es una boda no es la persona que quiere destacar sino las personas a las que hace 'sombra'. Desviar el centro de atención hacia una persona que no es la protagonista del día no es apropiado -ni es de buena educación-.
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Consejos importantes para no hacer sombra a los novios el día de su boda
La tradición nos da algunas pistas, aunque seguramente se podrían dar unos cuantos consejos más:
1. No vestir de blanco. Este color reservado para la novia. Si se viste de blanco, hay que tratar de romper esa uniformidad del blanco con un chal (paño de seda o lana, mucho más largo que ancho, y que, puesto en los hombros, sirve a las mujeres como abrigo o adorno), echarpe, chaqueta o cualquier otro complemento de color, que rompa la uniformidad de un vestido blanco.
2. No vestir de negro, color reservado para los funerales. Pero podemos dar el mismo consejo que para el color blanco. Si se viste de negro, hay que tratar de romper esa uniformidad del negro, con algún complemento de color. Sobre todo con un color que haga contraste para romper la 'fuerza' del negro.
Por último recordar que el invitado a una boda no debería lucir ningún tipo de vestuario demasiado llamativo tanto por color como por hechura, para no hacer "de menos" a los novios. Cualquier afán por destacar más que los novios es poco correcto, por no decir que es de mala educación.
Seguro que podemos lucir ese 'modelito' que tanto deseamos ponernos en otra ocasión.
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