Aprender a ser responsable
Tener algunas pequeñas obligaciones en casa ayudan al niño a ser responsable

protocolo.org
Enseñar la importancia del sentido de la responsabilidad
Ser responsables es muy importante, pero la pregunta es: ¿Cuándo es el mejor momento para que nuestros hijos empiecen a ser responsables? Cuanto más pequeños mejor. Es importante que la responsabilidad no se limite solamente a cumplir con nuestras obligaciones; también tiene que ver con ser capaces de dar la cara para responder de nuestros errores. Es responsable la persona que asume las consecuencias de sus actos y sus decisiones, la persona que actúa con plena seguridad en sí misma.
Es muy fácil caer en la trampa de pensar que las personas son libres cuando hacen lo que quieren; pero en realidad solo somos libres cuando somos responsables de lo que hacemos. Por eso es importante enseñar a nuestros hijos el valor de la responsabilidad.
Guardar sus juguetes la primera responsabilidad. A partir de los dos años, aproximadamente, el niño puede hacerse responsable de pequeñas cosas, como recoger sus juguetes. Si le acompañamos en esta tarea, él poco a poco lo convertirá en un hábito.
Aprender jugando
Cuando les invitas a que guarden sus juguetes puedes hacer que primero guarden todos los de color azul, y tú debes insistir y enseñar, con paciencia, cuál es el color azul. O bien por formas, puede enseñarle a que guarde primero los redondos. En poco tiempo recoger sus juguetes se convertirá en costumbre y en un juego muy educativo.
Te puede interesar: La amabilidad. Ser una persona amable. Comportamiento en la vida diaria
A partir de los cinco o seis años, las responsabilidades pueden ser de mayor calado. Ya no sirve solamente con recoger el cuarto, ahora puede poner la mesa, regar el jardín, sacar el perro a pasear, etc. La mejor manera de enseñarles a ser responsables es permitirles que comprendan que en el hogar todos pueden cooperar.
Los niños irresponsables no saben manejar su libertad, nos encontramos así con niños que siempre buscan a quién echarle la culpa cuando las cosas no salen bien; o aquellos que prefieren que otros decidan por ellos hasta en las cosas más simples para evitar equivocarse.
Los mejor que podemos hacer por nuestros hijos es educarles para ser independientes, que se sepan valer por sí mismos y se puedan enfrentar a cualquier circunstancia.
La disciplina y el trabajo son un buen camino
La disciplina y el trabajo son el mejor camino para hacer de nuestros hijos personas responsables. Desde muy pequeños, cuando tienen unos meses debemos establecer un horario regular para sus comidas, siesta, hora del baño, acostarse, etcétera. En estas primeras etapas la familia debe organizarse en torno al horario del bebé.
A partir de los tres años, o alguno más, es importante que el niño tenga algunas responsabilidades en la casa, como guardar sus juguetes, dar de comer a la mascota, etc. Es importante, en esta etapa, que el niño refuerce sus hábitos alimenticios y que no se acostumbre a comer lo que se le antoje. También es importante que tenga su horario para comer y para dormir.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
En la escuela o en la familia se debería recordar cada día una forma de buen comportamiento
-
Hay que ser insistentes y tratar de acostumbrarles a hacer las cosas de un determinado modo, y enseñarles a diferenciar lo que está bien de lo que está mal
-
El buen ejemplo es uno de los mejores métodos de enseñanza. De hecho, de mayores, solemos ser un fiel reflejo de las costumbres de nuestra casa
-
Unas de las primeras manifestaciones de nuestros buenos modales es el lenguaje. ¿Qué podemos hacer si nuestro hijo empieza a decir palabrotas?
-
La costumbre que debemos inculcarles es la ducha diaria y mantener una higiene correcta en todo momento
-
Se puede definir la palabra cortesía como el acto mediante el cual una persona muestra atención, amabilidad y respeto hacia otra
-
Algo fundamental es el ejemplo: es mucho más fácil enseñar si las actuaciones de los padres son correctas y consecuentes con lo que desean inculcar, ya que de esa manera tienen mayor credibilidad
-
Las horas de comer, tanto para la comida como para la cena, son las horas idóneas para tratar temas sobre las buenas formas en la mesa
-
Un niño con buenos modales es aceptado con gusto en todas partes. Los padres pueden enseñarlos a sus hijos a través de su ejemplo
-
La escuela es uno de los primeros lugares donde el niño empieza a desarrollar y percibir las reglas más elementales de la convivencia
-
Los maestros y los compañeros de clase aprecian mucho a un niño bien educado y respetuoso
-
Enseñar a ser generoso y a compartir no es una tarea fácil, pero la podemos hacer por etapas











