Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.

Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.
El cierre de la carta.
Antiguamente se hacia una gran diferencia entre el lacre y la oblea; pero en el día es igual cerrar con uno o con otro; generalmente se usa más la oblea; sin embargo, para el modo de ver de algunos, es mejor servirse del lacre cuando se escribe a persona de cumplimiento.
Cuando uno está de luto o se escribe a una persona que lo está se usa lacre u oblea negra.
-
15724

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Una carta no es otra cosa que una conversación escrita, y debe emplearse en ella un estilo fácil, natural y sencillo.
-
En la comida llamada de petitorio, ofrecida por los padres de la novia, deben reunirse los miembros más próximos de su familia
-
Es menester distinguir la maledicencia que descubre las inofensivas debilidades por el solo gusto de denigrar, de la otra que descubre delitos verdaderos que pueden ser dañosos al prójimo.
-
El que se equivoca y tiene la franqueza de confesarlo, obra con nobleza. El que trata de evadirse de alguna cosa por medio de una mentira, es un hombre despreciable y cobarde.
-
En Londres, la manera de llamar a la puerta indica la calidad del que se presenta.
-
Los puntos principales de los artículos sobre la amistad, la buena crianza y el carácter.
-
No dependen las perfecciones de un solo agrado: tantos son los gustos como los rostros, y tan varios.
-
Lo que voy a enseñaros es el arte de haceros agradables a todos. Para esto es preciso observar una conducta relativa a la edad de cada uno, a la condición y rango que se tiene en la sociedad, y según las personas con quienes se trata.
-
Educando se instruye; instruyendo se educa; es, por tanto, muy difícil señalar la línea divisoria entre la educación y la instrucción
-
Del arte de trinchar, y del servicio de la mesa. Trinchar cuadrúpedos.
-
Esas dos grandes virtudes, muy acreedoras a consideración y respeto en todos y especialmente en la mujer, se llaman prudencia y dignidad
-
Se llama inscripción el título que se da a los sujetos a quienes se escribe, y se pone al principio de la carta.


