
Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.
Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.
El cierre de la carta.
Antiguamente se hacia una gran diferencia entre el lacre y la oblea; pero en el día es igual cerrar con uno o con otro; generalmente se usa más la oblea; sin embargo, para el modo de ver de algunos, es mejor servirse del lacre cuando se escribe a persona de cumplimiento.
Cuando uno está de luto o se escribe a una persona que lo está se usa lacre u oblea negra.
-
15724
Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
El comedor de una, para hallarse bien situado, debe estar cerca de la cocina o bien puede estar en la propia cocina, cuando el tamaño de la estancia lo permita
-
Se cuidará mucho de no ocupar los asientos con objetos y no llevar perfumes exagerados ni alimentos de olor fuerte que puedan incomodar a los otros viajeros.
-
Una persona educada debe minimizar los defectos de los demás, bien ignorándolos o bien haciendo ver que carecen de importancia
-
La urbanidad y la civilidad para los jóvenes en unas simples cuestiones.
-
A los numerosos juramentos falsos abrió mucho campo la ignorancia, porque como casi nadie sabia escribir y no pudiendo consignárselos actos y documentos escritos, fue preciso confiar enteramente en la prueba testimonial y abusaron de ella.
-
Como el que entra en el mundo se sujeta a recibir las visitas que se hacen, una modestia elegante y de buen gusto, son deberes que impone la sociedad.
-
La transición al estilo Luis XIV es muy bella, y la decoración interior es muy completa, muy animada, muy rica.
-
La urbanidad encierra una misión mucho más dulce y más suave que la de dar elegancia a nuestras maneras e iniciarnos en las prácticas escogidas de una sociedad de buen tono.
-
Los tratamientos correspondientes y debidos a las jerarquías civil, militar y eclesiástica.
-
La costumbre de señalar un día para recibir es útil y necesaria. Nada hay más desagradable que dejar las ocupaciones para ir a una casa cuyos dueños están ausentes.
-
En las visitas que se realizan hay que procurar no hacerlas demasiado largas; eso, de ordinario, resulta molesto o incómodo para los demás.
-
Cuando uno se incorpora a un grupo de personas, es muy descortés preguntar por lo que se está diciendo.