
La postura correcta. Cómo sentarse bien. Cruzar las piernas (con vídeo)
Cuando nos sentamos a la mesa, lo primero que debemos hacer es mover la silla, sin arrastrarla
Cómo sentarse de forma correcta a la mesa y en el sofá
La forma apropiada de sentarnos
Cuántas veces hemos dicho o escuchado las palabras: ¡Siéntate bien!, esa no es forma de sentarse a la mesa. Pero algunas personas parece que apenas han aprendido la lección; solo hay que observar a los invitados en muchos eventos y celebraciones.
En la mesa, bien sentados. Guardar la compostura
Cuando nos sentamos a la mesa, lo primero que debemos hacer es mover la silla, sin arrastrarla, siempre que sea posible (a veces las sillas son demasiado pesadas para poderlas levantar). Hay que tratar de hacer el menor ruido posible.
Si a nuestro lado tenemos una señora como compañera de mesa será todo un detalle que le movamos la silla y la invitemos a sentarse. Lo mismo podemos hacer si es una persona de avanzada edad, sea hombre o mujer.
Una vez sentados la espalda debe permanecer en línea recta apoyada en el respaldo de la silla, que para eso lo tiene. Ahora bien, tampoco debemos parecer el "palo de una escoba", optando por una postura demasiado rígida. Hay que saber 'jugar' con un cierto margen entre una postura rígida y una desgarbada.
Durante toda la comida hay que tratar de mantener una cierta "compostura" que decían nuestros padres; esto no significa que tengamos que comportarnos como un "robot". Se puede estar bien sentado y actuar de forma natural. La tendencia que tenemos la mayoría de las personas es a encorvarnos. Por eso no es fácil estar muy rectos todo el tiempo.
Te puede interesar: Cómo estar de pie de forma correcta
Aunque no se vean, no se cruzan las piernas cuando estamos sentados a la mesa. Ni los hombres ni las mujeres. Los seguidores del protocolo más estricto, tampoco admiten que se crucen en otras ocasiones. Pero, eso tampoco es cierto. Hay cruces más o menos apropiados para según qué momentos y en qué lugares.
¿Cruzar o no cruzar las piernas?
Cuando estamos en una tertulia, tomando un café o un té, etcétera, como acabamos de indicar, los más "conservadores" no admiten que ni los hombres ni las mujeres crucen las piernas. La postura correcta, "de libro", sería con la piernas ligeramente separadas y los pies apoyados en el suelo. Pero, como en todos, hay muchas más posibilidades.
Esta postura, sin las piernas cruzadas, corre el peligro de los despistes y el relajo, dando ocasión a posturas realmente "comprometidas" en algunos casos y realmente ordinarias en otros. No hay nada más feo que ver a una señora o a un caballero, con las piernas muy separadas (como se dice de forma popular, "abierto de piernas").
A nosotros nos parece que cruzar las piernas juntando las pantorrillas y con una ligera inclinación, en el caso de las mujeres, o bien cruzar la piernas a la altura de las rodillas para los hombres es una postura correcta, al menos para la mayor parte de la ocasiones.
La regla principal a tener en cuenta es que nunca debemos enseñar la suela de nuestro zapato; es decir, nada de cruzar las piernas a la altura de los muslos (pantorrilla apoyada en el muslo).
Guardar la compostura cuando estamos sentados
Pero no solo sentamos a la mesa hay que mantener la compostura. Saber sentarse en otros lugares, también es una cuestión de educación. Ni que decir tiene que no se "desploma" uno en un sofá o en un sillón. Hay que sentarse con cuidado y de forma tranquila. Tampoco debe uno repantingarse (arrellanarse en el asiento y extenderse para mayor comodidad) en ningún tipo de asiento.
Te puede interesar: Cómo estar de pie correctamente
Resumiendo, si no queremos cruzar las piernas, hay que mantenerlas ligeramente separadas y con los zapatos tocando el suelo. Si optamos por cruzar las piernas, debemos hacerlo siempre sin enseñar la suela de nuestro zapato. Otra postura correcta es cruzar las piernas a la altura de los tobillos. Además de las piernas, el resto del cuerpo debe acompañar con su buena postura.
3 formas elegantes de cruzar las piernas cuando nos sentamos
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
En la mayoría de las invitaciones o cartas de invitación se suelen indicar al pie de las mismas una frase indicativa del tipo de vestuario a lucir
-
Es necesario seguir algunas reglas que hacen que la vida sea más llevadera, más armoniosa y quizás, porque no, más tolerante.
-
Evitemos, en cuanto nos sea posible, el hospedarnos en las casas de nuestros amigos, especialmente de aquellos a quienes hayamos de ser molestos o gravosos. Ya sabe el dicho popular: "las visitas como el pescado al tercer día huelen"
-
Si el anfitrión, como suele ser normal, tiene demasiados compromisos que atender, no será posible estar pendiente de todas las presentaciones de la fiesta o reunión
-
Si hemos sido invitados a una fiesta, a una reunión de amigos o cualquier otro tipo de encuentro, siempre hay que sacar un poco de tiempo para dar las gracias
-
No solo hay que tener en cuenta el tamaño de la mesa, sino los elementos tan poco tenidos en cuenta, en muchas ocasiones, como las patas de la mesa u otros elementos.
-
Hacer una invitación o recibir una invitación supone asumir una serie de compromisos con nuestros invitados o con nuestros anfitriones
-
Las invitaciones son, en algunas ocasiones, una forma de establecer una relación personal, comercial o profesional
-
Los banquetes únicamente deben darse en las casas bien dispuestas y organizadas, cuyas amas conozcan hasta el último detalle los requisitos y la técnica de las cenas ceremoniosas.
-
Junto al invitado de honor, el anfitrión es una de las figuras clave en el protocolo de los diversos actos y eventos
-
No hay nada más desagradable y que muestre tan poco tacto que la persona a la que se le habla no haga más que mirar hacia todas partes y parezca estar atenta de todo lo que ocurre alrededor
-
Tenemos que diferenciar una visita de compromiso de una visita de confianza