La conversación. La anfitriona y sus invitados, conversar
No hay nada más desagradable y que muestre tan poco tacto que la persona a la que se le habla no haga más que mirar hacia todas partes y parezca estar atenta de todo lo que ocurre alrededor

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Consejos sobre la conversación
Manual de Carreño
Durante cualquier conversación se debe procurar mostrar atención a lo que dice la otra persona. No hay nada más desagradable y que muestre tan poco tacto que la persona a la que se le habla no haga más que mirar hacia todas partes y parezca estar atenta de todo lo que ocurre alrededor. Esto causa la impresión de que no nos está prestando la más mínima atención, y como es natural, ocasiona mucha incomodidad.
Otro detalle importante a recordar durante cualquier conversación, es que debe evitarse tomar puntos de vista demasiado opuestos en relación a cualquier tema. Especialmente en conversaciones sobre sexo, religión y política, ya que éstas son sumamente delicadas y pueden ocasionar discusiones muy acaloradas que provocarán un disgusto. Reservemos nuestras opiniones para el momento oportuno o para expresarlas a personas de suma confianza, que comparten puntos de vista similares a los nuestros o que sabemos pueden comprenderlos, si no compartirlos.
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La anfitriona y la conversación de sus invitados.
Muchas veces la anfitriona tiene que servir como animadora en las conversaciones de sus invitados. Debe mantenerse muy alerta para intervenir si ve que alguno de sus invitados empieza a mostrar señales de antagonismo. En el caso de una persona que está prologando un discurso demasiado aburrido, la anfitriona puede interrumpir con mucho tacto y decir: "Perdónenme la interrupción, pero me gustaría robarles a la Sra. X por breves instantes".
Nunca trate de presentar a una persona a todos los invitados presentes, recién ha llegado a la fiesta. Debe acompañarlo hasta a algún grupo donde considere que se sentirá a gusto y presentarlo allí, de manera que esta persona pueda moverse entre la gente y presentarse a sí misma, o ser presentada a otras personas por los mismos miembros del grupo al que ha sido introducida.
Otra regla importante es que nunca debe interrumpir una conversación animada y amena, aunque sea de la opinión de que una de las personas que participa en dicha conversación se sentirá mejor en otro grupo o en compañía de alguna otra persona.
Ver el manual completo de Antonio Carreño.
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Las invitaciones deben ser atendidas lo antes posible, bien sea para confirmar o excusarse.
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Si hemos sido invitados a una fiesta, a una reunión de amigos o cualquier otro tipo de encuentro, siempre hay que sacar un poco de tiempo para dar las gracias
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Deben ser objeto, de selección según la naturaleza del acto y de la imagen que se desee presentar a un público determinado.
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Si no somos amigos de regalar flores, podemos presentarnos con un detalle o un pequeño obsequio que entregaremos a los anfitriones nada más saludarles
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A la hora de los discursos, el anfitrión es el primero en dirigir la palabra, a los efectos de agradecer la asistencia, explicar los motivos del acto, presentar a los demás invitados
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Nada es más bello ni más noble que el ejercicio de la hospitalidad cuando es nuestro mismo enemigo el que busca en nuestro hogar un amparo contra el peligro que le amenaza










