El bautismo. La fiesta familiar
Un bautismo es una fiesta para el padre, la madre, los abuelos y los niños

foto base LeonardoEspina - Pixabay
El bautismo. La fiesta familiar
Aquella urbanidad
Un bautismo es una fiesta para el padre, la madre, los abuelos y los niños que gustan de la bulla, la algazara y los dulces; pero es una contribución para el padrino.
Mas si habéis aceptado el padrinazgo, haced las cosas con grandiosidad, aunque cueste muy caro el imponer su nombre a un niño y llamar a una mujer bonita comadre. Suele a veces suceder que esta comadre no sea bonita, y entonces es menos agradable sin dejar de ser por eso comadre.
Un regalo a la parida; su valor depende de su clase y de su fortuna, y no importa tanto que sea costoso como gracioso y de buen gusto, un regalo a la partera y de gusto, un regalo a la partera y un ramillete. Si no tenéis coche, alquilad dos o tres simones, pues ya los lleva hasta un especiero.
Comprad dulces para todo el mundo, porque esto gusta mucho a las mujeres y a los niños, y os dará buena opinión entre las viejas y ascendientes, entre los criados que pronostican la felicidad del niño por la mayor o menor cantidad de dulces que les deis.
Te puede interesar: Aquella urbanidad. Artículos históricos sobre la urbanidad
Debéis dar también propina a la nodriza, y algunos reales a los criados de la casa.
Hay que dar para el cura, para el sacristán y demás acólitos; llevad un exterior alegre y contento; echad vuestro dinero con la mayor sal del mundo, arrojándolo como el Nourredin de "las mil y una noches" echaba sus sequines; y con esto se consiguen dos comadres: aquella con quien se ha tenido el niño en la pila, y la madre.
El niño va creciendo, llegará después a visitarnos en el día de vuestro santo y en el día de año nuevo; por pascuas, por carnestolendas, por ferias, y tendréis la grandísima satisfacción de ser su protector natural y forzoso, y el amigo de la casa.
-
7092

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Cuando muchos hablan a un tiempo, parece que oye uno a las ranas que se empeñan a porfía en sobrepujarse unas a otras y procurarse la gloria de ensordecer a cuantos las oyen.
-
El hombre de buenos principios no sólo sabe conducirse dignamente con las personas con quienes está relacionado, sino que tributa también sus consideraciones a la sociedad entera.
-
No hay cosa tan delicada como el carácter moral, y en nada debe ser uno tan interesado como en conservarle puro.
-
Son muy pocas las personas que conservan siempre una igualdad de ánimo; la mayor parte son variables, y muchas se mudan ligeramente al soplo da cualquier viento.
-
La conversación es el palenque en donde se ponen a prueba todas las cualidades de talento, amabilidad y finura.
-
Sea que estemos en pie, sentados o andando, debemos tener siempre el cuerpo recto, sobre todo la cabeza derecha
-
La distinción de las tarjetas consiste en ser de muy buena cartulina flexible, sin adornos, de una letra sencilla
-
Los naipes tienen existencia legal, engordan el tesoro público, ocupan brazos en su fabricación y el placer de los unos se convierte en fuente de trabajo para los otros
-
Los distintos tipo de visita son necesarios para mantener activa nuestra vida social.
-
El respeto es la base fundamental de la relación con los padres, amén del cariño y la obediencia.
-
Buenos modales. El juego en sociedad.
-
El cumplido es una forma de elogio usada en honor de la cordialidad de dos personas



