De los almuerzos.
Es el momento de las conversaciones íntimas; se cuentan los lances de la noche pasada.

De los almuerzos.
El almuerzo es una comida de familia. Un solo criado le sirve, y se retira puestos los platos sobre la mesa, para no volver sino cuando se toma el café o el té. Es el momento de las conversaciones íntimas; se cuentan los lances de la noche pasada en alguna tertulia o en el teatro, se proyecta para el día inmediato; las señoras están con un ligero adorno, y los hombres pueden no ser tan rigurosos en el traje; en fin, reina menos la etiqueta.
El uso de comer tarde se introdujo en Francia desde la revolución; se fijó la hora del almuerzo a las once, y se sirven manjares fríos, peces fritos y frutas. Nuestros antepasados se desayunaban con una taza de café o de leche, o con chocolate; pero para eso comían a las dos. Hay también almuerzos de importancia, a los que precede una ceremonia civil o religiosa, como la celebración de un contrato de matrimonio, o un bautismo, los que se suelen dilatar hasta la comida, que en aquel día se puede ahorrar.
Los literatos, ministros, calculistas, geómetras, y todas las personas, cuya cabeza trabaja, deben almorzar poco, y sobre todo abstenerse entonces del vino, porque su digestión fatiga y entorpece.
-
7100

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
El hombre honrado y amable lo es también en su casa; y entre su esposa y sus hijos es donde debe excederse su dulzura.
-
Los profesores son como nuestros padres en la escuela, a los que debemos hacer caso en todo lo que nos dicen y a los que debemos respetar.
-
No hay cosa más delicada que el honor de una mujer; un soplo le altera, una palabra le marchita.
-
Debemos tener siempre mucha limpieza en la cara, ojos, narices y manos, ordenado el cabello
-
Así como no conviene tener los cabellos muy cortos, cosa que desfiguraría a la persona, hay que procurar también que no sean demasiado largos y en particular que no caigan sobre los ojos
-
Los germanos se entregaban a los juegos de azar con tanto empeño y ardor, que cuando habían perdido el dinero se jugaban su misma persona, o sea, su libertad.
-
Los caballeros presentarán la mano a las damas, acompañándolas a la sala destinada para comer.
-
Los distintos tipo de visita son necesarios para mantener activa nuestra vida social.
-
No debe haber en el rostro nada que sea severo o repugnante, no debe aparecer tampoco nada huraño ni salvaje
-
La honradez no puede sufrir que se diga algo falso; quiere al contrario que, según el consejo de san Pablo, diga cada uno la verdad al hablar con su prójimo
-
Las propiedades de los cosméticos naturales son muy adecuadas para el cuidado del cuerpo.
-
En la mesa se deben observar una infinidad de reglas para evitar toda grosería y falta de buena crianza.



