El protocolo del té para los más chicos.
Como un juego, aprenden, junto a los grandes, cómo deben comportarse en la mesa. Aprender el protocolo del té es una lección divertida para los más chicos.

gardenprophet
Tomar la taza con una mano y por el asa; mantener los brazos siempre arriba de la mesa; usar la parte interna de la servilleta , que, claro está, debe ir en la falda, y empezar a comer lo más liviano, como sándwiches, y dejar para el final lo más pesado, como masas y tortas, son algunas de las reglas que les conviene seguir tanto a grandes como a pequeños, siempre que se toma el té.
"Estamos invitados a tomar el té ..." El primer verso de la canción de María Elena Walsh puede servir como preludio de la iniciativa del Alvear Palace Hotel, que, durante las vacaciones de invierno organiza tés para niños de entre 6 y 13 años, y sus padres (o abuelos, tíos o algún otro mayor), en los que, además de degustar muy ricos bocados, se aprende protocolo.
Las clases están a cargo de la directora del Centro Diplomacia, Karina Vilella, que está convencida de que los buenos modaleshacen más fácil la convivencia y, cuanto antes se aprendan, mejor. Según la especialista en ceremonial y protocolo, desde que el niño es pequeño puede ir incorporando estas pautas de conducta para internalizarlas cuando ya es grande . "Cuanto más joven se aprende, más naturalmente se emplea", es el lema de Vilella.
Costumbres perdidas.
Según la experta en ceremonial y protocolo, la enseñanza de buenos modales y costumbres se fueron perdiendo. "Recuerdo que mi mamá tenía en el colegio clases de civismo o urbanismo, en las que se enseñaban estas cosas. Hoy eso no existe. Ser educado tiene sus ventajas: se reciben premios por eso. Además, ser amable o respetuoso obliga al otro a tratarte de la misma manera ", explicó Vilella al pequeño auditorio, íntegramente formado por niñas en compañía de sus madres, abuelas o tías.
Mientras Vilella seguía nombrando reglas como "en la mesa, lo sólido se ubica a la izquierda y lo líquido a la derecha" o "el invitado de honor se sienta a la derecha" y "los cubiertos, cuando se levantan del mantelnunca vuelven a tocarlo, siempre hay que apoyarlos en el plato", las pequeñas estaban ansiosas por probar las exquisiteces que veían en las mesas.
"¿Podemos empezar a comer?" preguntó ansiosa Ana, que, por supuesto, hizo caso omiso del protocolo, eludió los sándwiches y empezó por lo dulce, un tentador petit four de chocolate. Tampoco siguió la regla que dice que la taza debe tomarse por el asa y con una mano. "Está muy pesada", justificó. Otra niña pidió azúcar, a pesar de que lo correcto es no endulzar el té.
"En realidad, hay que probarlo primero. Si vemos que no nos gusta, podemos agregarle azúcar o edulcorante", concedió Vilella, que también explicó que podía agregarse leche, después de servir el té. "Esto es para ver cuán fuerte está el té y, a partir de allí, se le agrega la cantidad de leche que uno quiera", explicó la especialista en protocolo.
"El precursor del protocolo para los niños fue el humanista holandés Erasmo de Rotterdam, que, en 1530, publicó un tratado de civilidad dirigido a todos los niños"
Otro consejo A la hora de untar el sconeo la tostada, nunca hay que hacerlo completamente. "Hay que poner el dulce sólo en la porción que se va a comer y nunca directamente del pote. Primero se pone un poco de dulce en el plato y después, se unta el pan", dijo Vilella, pero ya era tarde: casi todas las niñas habían llenado de dulce directamente el scone y se aprestaban a comerlo.
Aunque parezca novedoso, el protocolo para niños tiene 500 años de historia. El precursor fue el humanista holandés Erasmo de Rotterdam, que, en 1530, publicó un tratado de civilidad dirigido a todos los niños, sobre todo los de la corte, en el que presentaba un código común de comportamientos para facilitar las interacciones sociales y establecer un vínculo.
A él se le debe, por ejemplo, el uso de la servilleta. "En vez de chuparse los dedos o de limpiárselos en la ropa después de comer, será más honesto secarlos en el mantel o en la servilleta", dijo Erasmo en un tratado. Y, también, se le debe la costumbre del lavado de cara al levantarse.
Cinco menos cinco.
Ya sobre el final de su clase, Vilella explicó el lenguaje de los cubiertospara indicarle a quien sirve que se ha retirado de la mesa en forma temporaria o, por el contrario, que ha decidido irse definitivamente.
"La posición de descanso es con los cubiertos a un costado del plato, con el filo del cuchillo hacia adentro y la panza del tenedor descansa según lo que se acaba de comer: hacia abajo, si se comió una torta, o hacia arriba, si, por ejemplo, se terminó de comer una porción de carne -explicó-. Cuando nos retiramos definitivamente, hay que ubicar los cubiertos marcando las cinco menos cinco en un reloj".
También la servilleta puede indicar si alguien se levantó para ir al toilette o si se fue del restaurante: "Cuando es algo temporal, se deja sobre la silla; en cambio, si me voy, la pongo sobre la mesa", explicó Vilella, que, tras dos horas de clase, dio un pantallazo de cómo comportarse a la hora del té. Una ceremonia de grandes que también puede ser cosa de niños.
A tener en cuenta.
- Mantener buena postura y cercanía con la mesa.
- Las manos deben estar siempre visibles sobre la mesa.
- Utilizar la cara interna de la servilleta, que permanece doblada en dos partes sobre la falda.
- Empezar a comer lo salado, como sándwiches, y dejar lo dulce para el final.
- No untar la totalidad del pan o del scone, sino sólo la porción que se va a comer.
- Probar el té antes de agregarle azúcar o edulcorante.
- Recordar la posición de los cubiertos: de descanso y de finalización.
- Al ausentarse de la mesa, la servilleta queda en la silla. Si uno se retira definitivamente, se coloca sobre la mesa.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Los cubiertos en la mesa se deben colocar a cada lado del plato en el orden en el que van a ser utilizados durante la comida
-
Cuando se tienen invitados en casa hay que tratarlos de la mejor forma posible, y para ello, hay que saber algunas reglas de etiqueta
-
Es un elemento imprescindible en cualquier tipo de mesa, bien sea para un evento formal o para cualquier otra celebración menos formal
-
Comer con las manos es algo tan primitivo como placentero que socialmente se permite en determinada circunstancias y con determinados alimentos
-
Los buenos modales en la mesa demuestran nuestra buena educación y nuestro saber estar. Las buenas maneras son imprescindibles para compartir mesa y mantel
-
Un buen anfitrión deben saber cómo debe colocar a sus invitados en la mesa para que haya conversaciones fluidas y estancias agradables
-
Los americanos, junto con los canadienses, son las únicas personas en el mundo que utilizan una forma de comer muy particular
-
No olvides estos 6 consejos de etiqueta para una comida perfecta. Saber estar en la mesa
-
¿Bufé o mesa puesta? Descubrimos las claves imprescindibles para organizar la comida perfecta y no morir en el intento
-
La mayoría de los elementos que se colocan en una mesa son útiles para tomar los alimentos y las bebidas
-
Un joven colocado al lado de un anciano o de una señora, debe constituirse en su servidor.
-
Disponer o preparar todos los elementos necesarios para realizar una determinada tarea o trabajo










