Re-regalar. Reglas de etiqueta para hacer un regalo que nos han regalado a nosotros. Volver a regalar
Los regalos pueden ser complicados de gestionar. En ocasiones, tenemos en el armario algún regalo que nos han hecho y que está sin usar

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Consejos de etiqueta para re-regalar. Volver a hacer un mismo regalo
Si tenemos un compromiso y pensamos regalar algo, ¿es apropiada hacer un regalo que nos han hecho a nosotros? El re-regalo puede ser aceptable siguiendo unas sencillas reglas o consejos de etiqueta.
Consejos de etiqueta para regalar nuestros regalos guardados
1. Fuera de nuestro círculo. En la medida de lo posible, no hagamos el regalo dentro de nuestro círculo de amistades o familia. Aunque no le llegue a la misma persona, puede haber gente con buena memoria que nos recuerde cuándo y quién nos hizo ese mismo regalo.
2. Eliminar evidencias. Revisar bien que el regalo no tenga ningún tipo de grabado, marca, dedicatoria o cualquier tipo de personalización. Cambiar el envoltorio y la caja. Es decir, darle una nueva imagen al regalo. Puede, como ha ocurrido a un conocido nuestro, que te regalen un libro con una dedicatoria que iba dirigida a otra persona.
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3. Destinatario. El regalo debemos hacerlo a una persona que tenga, más o menos, los mismos gustos que nosotros o un estilo de vida similar al nuestro.
4. Contexto. El regalo debe tener relación el tipo de celebración o ceremonia a la que nos han invitado. No debemos hacer un regalo de cumpleaños dando algo que nos han regalado cuando nos casamos. Salvo que sea algo que pueda servir como regalo para esa ocasión.
5. No falsificar. Vamos a evitar darle la apariencia de comprado en un determinado establecimiento utilizando alguna etiqueta de ese sitio, una caja o envoltorio de esa empresa, etcétera. Aunque en un principio nos parezca buena idea, puede complicarse si esa persona acude al establecimiento para tratar de cambiarlo o de hacer algún tipo de gestión similar.
¡Pillados! Aceptar que nos han descubierto
Es posible, que a pesar de todo el cuidado que hemos puesto, que no sean muy allegados, que hayamos comprobado que no tiene nada que pueda ser identificativo de que era nuestro, etcétera, nos descubran. Solo queda aceptarlo.
Podemos alegar algunas razones como:
- Motivos económicos. La economía familiar está en horas bajas y preferimos hacer ese regalo que no ofrecer nada. Si son personas bien educadas, lo comprenderán.
- Repetición. Explicarles que en nuestra boda, aniversario, cumpleaños, etcétera, nos hicieron el mismo regalo varias veces y al tenerlo repetido optamos guardarlo para regalar en una ocasión posterior.
- Equivocación. Explicar -aunque puede que no sea muy convincente- que nos hemos equivocado. Que teníamos dos regalos muy parecidos y hemos llevado ese por error.
- Ecologismo. La baza de la reutilización y de reducir el consumo regalando algo que ya tenemos de antes puedes ser una razón. Aunque, lo mismo que en el caso anterior, no parece demasiado creíble esa baza del ecologismo.
Resumiendo, hacer un re-regalo puede dañar nuestra reputación y molestar a las personas que reciben el regalo. Por este motivo, hay que ser muy cuidadosos y considerados para que el regalo sea apropiado para la ocasión. Por supuesto, también que esté totalmente nuevo y con su caja o embalaje original.
Un último consejo, para evitar sorpresas y situaciones embarazosas, mejor no re-regalemos.
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