
Concepto e historia de la liturgia. Protocolo religioso. Ceremonias y celebraciones
Un primer significado la liturgia era una obra pública: serie de servicios que se prestaba a los ciudadanos de forma gratuita y onerosa
foto base Inactive account – ID 12019 - Pixabay
El significado y origen de la liturgia
El término liturgia es una palabra griega compuesta de dos acepciones: "ergos", que significa obra y "leiton" que significa pueblo -adjetivo derivado de leos/laos = pueblo-. Por lo tanto en un primer significado la liturgia era una obra pública.
Se interpretaba como una serie de servicios que se prestaba a los ciudadanos de forma gratuíta y onerosa. No obstante, si nos atenemos a su traducción greco-alejandrina (leiturghía), hacia referencia al culto que realizaban los sacerdotes y levitas en nombre del pueblo.
El término liturgia no aparece mucho en el Nuevo Testamento, y este poco uso parece ser que era debido a la que la traducción cristiana del término no lo encontraba lo suficientemente significativo para expresar toda la riqueza del culto cristiano. Con los humanistas del occidente cristiano se empieza a utilizar este término con mucha mayor frecuencia.
Te puede interesar: La Iglesia y su composición jerárquica. Conferencia episcopal. Miembros del Episcopado
Hasta entonces se habían utilizado términos de la más diversa índole para expresar significados similares: actio, officium, sacramentum, celebratio, sacrum, etcétera. A partir del siglo XVIII liturgia se empieza a utilizar como sinónimo del "culto divino". La liturgia pasa a ser sinónimo de celebración religiosa.
Al igual que otras celebraciones civiles, la liturgia cuenta con sus propios elementos y simbologías especiales para desarrollar de forma correcta este culto, según suelen marcar las pautas de la Iglesia.
Estas ceremonias religiosas, y celebraciones litúrgicas, tienen como finalidad el culto a Cristo, quien está presente y actuante en todas estas manifestaciones. Para los creyentes es la figura más importante de la ceremonia -al igual que para un acto civil pueda ser el Rey o la Reina-.
Sin entrar en demasiadas consideraciones religiosas la estructura de la liturgia suele tener dos partes bien diferenciadas:
- lecturas y homilías -liturgia de la palabra- y
- ritos sacramentales -liturgia del sacramento-.
En nuestra sección sobre protocolo religioso podrá encontrar más información sobre estas temáticas.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Constitución Apostólica sobre la vacante de la Sede Apostólica y la elección del Romano Pontífice.
-
La luz es un elemento litúrgico de primerísimo orden, que además de su utilidad práctica tiene el más alto simbolismo religioso.
-
La Nunciatura Apostólica es un organismo eclesiástico de representación
-
Las procesiones de penitencia y lustrales eran también llamadas simplemente letanías, porque al final de la procesión se cantaba aquella fórmula de súplica o intercesión llamada comúnmente letanía.
-
Es tradición, al menos desde hace ocho siglos, que también los Papas tengan su propio escudo personal, así como simbolismos propios de la Sede apostólica
-
Constitución Apostólica sobre la vacante de la Sede Apostólica y la elección del Romano Pontífice.
-
La liturgia de la iglesia católica ha sido una fuente importante para el conocimiento y la práctica del ceremonial.
-
El Párroco que está al frente de una feligresía algo numerosa suele tener la ayuda de uno o más Coadjutores o Vicarios.
-
La festividad del Corpus Christi, aunque instituida en el año 1263 por el Papa Urbano IV, tiene sus orígenes en la promoción que una beata
-
La Santa Sede Apostólica y el Estado español. animados del deseo de asegurar una fecunda colaboración para el mayor bien de la vida religiosa y civil de la Nación española, han determinado estipular un Concordato
-
El seminarista, aunque como tal tenga que cumplir sus principales deberes dentro del Seminario, no puede prescindir de otras relaciones de índole social que le obligan a no ofender a nadie.
-
La palabra hebrea jobel, y que significó " el cuerno de un carnero ", y que de este instrumento, usado en la proclamación de la celebración, se derivó cierta idea de regocijo