Urbanidad de las visitas. Lección octava. Parte I.
Andar por la calle, preferencia al subir o bajar una escalera y reglas a observarse al hacer una visita.

Urbanidad de las visitas.
* Pregunta. ¿Qué tendrá Vd. presente al ir por la calle?
Respuesta. Si voy con persona a quien deba respeto me colocará a su lado izquierdo, le cederé siempre la acera, como la cederé igualmente a toda persona que viniendo en dirección opuesta y que la considere con alguna superioridad.
* Pregunta. Y si la persona con quien se acompaña Vd. saludose a otra o se detuviese a hablar con ella, ¿qué practicará?
Respuesta. La saludaré igualmente en el primer caso, y en el segundo me colocaré a cierta distancia para no oír lo que hablan, hasta que me inviten a que me acerque o que se despidan para continuar su camino.
* Pregunta. ¿Se detendrá Vd. a hablar con alguien cuando vaya con persona que le merezca respeto?
Respuesta. No siendo regular que esta persona se incomode por mi conveniencia, me concretará a saludar a los amigos y conocidos que encuentre, y solo me pararé a hablar con ellos, cuando sea del beneplácito de dicha persona y no tenga reparo en oír lo que debo decirles.
* Pregunta. ¿Qué otras deferencias tendrá Vd. a las personas que vayan en su compañía?
Respuesta. Procuraré regular mi paso al suyo, cuando no podamos pasar juntas por la estrechez del paso, me quedaré detrás de todas ellas, no distraeré su atención volviendo incesantemente la cabeza hacia atrás y a los lados, y cuando tengamos que entrar en la casa a que nos dirijamos, me quedaré en el umbral hasta que todos estén dentro.
** Pregunta. ¿Qué tendrá presente un caballero cortés al subir o bajar una escalera?
Respuesta. Cederá el paso y la barandilla a las personas a quienes deba respeto; si acompaña señoras, presentará la mano derecha a la más anciana, y si encontrase alguno en la escalera, se parará en lugar oportuno para franquearle el paso.
*** Pregunta. Cuando una niña vaya a subir o bajar una escalera ¿qué observará por su parte?
Respuesta. Procurará que las personas acreedoras a su respeto ocupen el lugar más cómodo de ella, dará su mano izquierda al caballero que le presente su derecha y en caso de ir solo con señoras, ofrecerá la suya a la más anciana.
* Pregunta. Al llegar a la puerta de la habitación a que nos dirijamos ¿en qué pondremos cuidado?
Respuesta. En no llamar recio ni entrar hasta que vuelva el criado con el permiso del dueño para verificarlo; y en que llegado este caso, la preferencia para la entrada como para todos los demás actos de cortesía pertenece a las señoras, luego a la calidad y por último a la edad de los que están con nosotros.
- Urbanidad de las visitas. Lección octava. Parte I.
- Urbanidad de las visitas. Lección octava. Parte II.
-
8549

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
¡Cuántos hombres hay que no serían tan malos si sus padres hubieran tenido el mismo cuidado con ellos que tiene el vuestro con vosotros!
-
En sociedad hay gente que presume de saberlo todo y presumen de llevar ventaja a todos los presentes.
-
Cómo se ha de conformar el niño con las circunstancias de lugar, tiempo y personas.
-
La urbanidad es la que nos hace soportar con paciencia los defectos y debilidades de unos, y los caprichos y desvaríos de otros.
-
Tanto monarcas como cortesanos parecían encadenados a unos ceremoniales heredados de un pasado lejano. La etiqueta española se basó en los principios y la organización de la corte del ducado borgoñón
-
Si no es un deber moral el no hacer daño a los animales, al menos es un deber sentimental.
-
La hora de la comida es muy importante porque sirve para comprobar si los niños están bien educados
-
Los embajadores extranjeros son particularmente invitados a las fiestas nacionales y de la corte.
-
Varias veces los labios de un joven expresan conceptos finos, frutos precoces del talento.
-
Presentación del niños antes reyes, personajes de alta categoría y autoridades religiosas.
-
Para vivir en casa ajena, se necesita mucha prudencia y tolerancia; pero que esto no sea hasta el extremo de mostrarnos esquivos a la cordialidad y franqueza.
-
La importancia de la memoria y la voluntad en las acciones diarias de una persona de bien.

