La Urbanidad en la mesa, para señoritas
En la mesa y en el juego es donde más pronto se conoce la buena o mala educación de las personas

The British Library Imágen Generada por IA
En la mesa. Urbanidad para señoritas
¿Qué debe tener en cuenta una niña al sentarse a comer, especialmente sí es fuera de casa?
Que en la mesa y en el juego es donde más pronto se conoce la buena o mala educación de las personas.
¿Qué deben hacer las niñas cuando sean invitadas a comer?
Recordar escrupulosamente las advertencias que les hayan hecho sus padres en este punto; sentarse a una distancia proporcionada de la mesa, extendiendo la servilleta sobre las rodillas, poniendo el cubierto a la derecha y el pan a la izquierda; no demostrar prisa por empezar a comer, y no hacerlo hasta que empiecen los dueños de la casa. Deben evitar las niñas la mala costumbre de comer pan antes de empezar el primer plato, lo que indica voracidad o impaciencia, y no deben comer ni con tal precipitación que acaben antes que los otros, ni con tanta calma que les hagan esperar. El pan debe partirse con el cuchillo a medida que se vaya necesitando, y se debe comer la miga con la corteza, sin separarlas.
¿Cómo deben ser los bocados, así de pan como de los demás manjares?
Pequeños, para no hacer gestos al masticarlos y para poder contestar a las preguntas que se nos dirijan.
¿Cómo deben tomarse los alimentos?
Los caldos y las salsas, con la cuchara; las cosas sólidas, con el tenedor, partiéndolas antes en pedazos con el cuchillo y evitando con especial cuidado llevar los dedos al plato. Si a pesar de esto se manchasen los dedos, deben limpiarse con la servilleta, haciendo lo mismo con los labios antes y después de beber. Los huesos, espinas y desperdicios de los manjares deben dejarse a la orilla del plato.
¿Cómo deben cogerse las copas y los vasos?
Tomándolos por la mitad y nunca por los bordes, con los primeros dedos de la mano derecha.
¿Qué otras cosas han de tener presentes las niñas en la mesa?
Que deben comer con moderación, prefiriendo quedarse con apetito a hartarse de alimentos; lo que, sobre ser peligroso para su salud, las acreditaría de glotonas; que no deben oler los manjares ni soplarlos para que se enfríen, ni hacer ascos a lo que no les guste, ni poner faltas a lo que tomen, diciendo que está salado, soso o mal hecho, ni beber con la boca llena, ni comer a dos carrillos, ni hacer preguntas a otra persona cuando esté comiendo o bebiendo.
¿Qué deben procurar, sobre todo, las niñas para no hacer mal papel en la mesa a que las hayan invitado?
Fijarse en lo que hacen las niñas de la casa, y, sobre todo, las personas mayores, para imitarlas prudentemente.
-
8423

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Ya no tanto distinguen a los individuos los trajes, como la instrucción, la educación, el ingenio y los talentos acompañados de las gracias y elegancia.
-
Cuando nuestros amigos o parientes pierdan algún individuo de su familia, nos prestaremos gustosos a acompañarlos en tan doloroso trance.
-
El ignorante, el imprudente o el falto de razón no debe hacerse notar en sociedad para no caer en el ridículo
-
La escritura es el maravilloso arte que da color y cuerpo a los pensamientos.
-
La regla general en la que se resume o condensa todo lo referente a la urbanidad de las niñas.
-
El modo de comportarse al visitar una casa ajena es importante porque refleja nuestra personalidad y nuestra educación
-
Debemos benevolencia a todos los mortales; pero no debemos elevar la benevolencia al grado de amistad sino respecto de aquellos que merezcan ser estimados por nosotros.
-
Un hombre naturalmente generoso no teme ponerse a jugar con un compañero que sabe no es muy hábil en el juego.
-
En la mesa no debemos ser los primeros en sentarnos, en desdoblar la servilleta ni en poner las manos en los platos
-
La cartas de recomendación y su redacción.
-
Al hombre que se desvía de la senda, hacia el uno o el otro lado, nos manda la caridad que procuremos ponerle en el camino recto con persuasiones.
-
Es necesario al quitarse el sombrero levantar las mechas que se hayan caído, restablecer los tupés.


