El aseo y la limpieza.
Debemos tener siempre la cara y las manos limpias.

¿Cuál es la primera obligación que nos impone la Urbanidad?
La de ser aseados y limpios, pues de lo contrario causaríamos fastidio y asco a todo el mundo.
Para conseguir esto, ¿qué reglas debemos practicar?
Muchas, pero las principales son las siguientes:
1. Debemos tener siempre la cara y las manos limpias, pues además de lavarlas todas las mañanas, repetiremos esta misma diligencia las veces que al día sea necesario.
2. Hemos de ir siempre bien peinados y tener la cabeza limpia de los insectos que suelen criarse en ella.
3. Deberemos cortarnos amenudo las uñas, de modo que no se vea en ellas suciedad alguna.
4. Se cuidará de tener siempre la dentadura limpia, y con tanta mas razón, cuanto no hay cosa que más la eche a perder, y que más mal olor produzca en la boca que el descuido en esta parte.
5. Que nuestros vestidos no tengan manchas ni mugre, ni estén descosidos y rotos.
6. Reinará siempre el mayor aseo en la ropa blanca; y las calcetas, medias y zapatos estarán limpios de polvo y de lodo, mudándoles a menudo principalmente en verano para evitar el mal olor del sudor; en suma nada deberemos omitir a evitar que nuestra persona y vestidos ofendan la vista y olfato de los demás.
-
4740

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Todo hombre que tiene libre el uso de sus ojos, y de su mano derecha, puede escribir la forma de letra que le guste.
-
Las ceremonias del casamiento suelen solemnizarse más cuando se trata del matrimonio canónico que cuando es solo civil, pero se asemejan tanto, que las reglas que vemos convienen a las dos formas de unión legal.
-
Presentación del niños antes reyes, personajes de alta categoría y autoridades religiosas.
-
Comentario de Julia Valera sobre la obra de Erasmo de Rotterdam "De la urbanidad en las maneras de los niños" -De civilitate morum puerilium-.
-
La urbanidad y la finura son, por lo menos, tan indispensables en la vida de la familia como en las relaciones sociales fuera del hogar
-
Hay que evitar en todo caso la soberbia, la avaricia, la obscenidad en las palabras y en los hechos, la ira o cólera, la gula, la envidia, la pereza o poco apego al trabajo...
-
Como bien se dice en este artículo hay muchas personas que son muy linces para ver las faltas de los demas y muy topos para ver las propias.
-
En confianza hay quien fiscaliza nuestros actos, quien curiosea nuestros muebles, quien lee por encima del hombro las cartas que escribimos...
-
Todo ha de estar limpio, ventilado, cuidado, y sin que en ninguna habitación se amontonen trastos inútiles y viejos que dificulten la limpieza.
-
Algunos, dándose cuenta de su responsabilidad, cuando están en conversaciones más que frívolas, al acercarse los pequeños llaman la atención: "Cuidado, que hay ropa tendida".
-
Para sacar los cabellos de los algodones se aguardará a que estén ya fríos, porque si no se tomase esta precaución no se rizarían.
-
Las conversaciones y el comportamiento de una persona educada al incorporarse o participar en ellas.



