Ser agradable es importante.
Las relaciones sociales se enriquecen fomentando las buenas maneras y tratando a cada uno con la consideración y el respeto que se merece..

Ser agradable es importante.
Las relaciones sociales se enriquecen fomentando las buenas maneras y tratando a cada uno con la consideración y el respeto que se merece. Es conveniente saber que si bien todos los hombres y mujeres somos iguales (en termino de género) y ante los ojos de nuestro creador, existen desde las primeras escrituras, ciertos rangos que debemos respetar para un mejor entendimiento entre las personas.
El trato con los demás.
Con sus colaboradores: debemos mantener con estos un trato amable y afectuoso, que a su vez le ganará la lealtad y afecto.
Con personas de mayor rango: debemos usar todas las consideraciones que le corresponden, ya sea por su rango o edad. Levantarnos ante su presencia, cederle los asientos y la palabra.
Con familiares y amigos: debe reinar la espontaneidad y la franqueza, guardando siempre una reserva amable y teniendo siempre en cuenta que para ser agradable hay que agradar.
Ética de las personas agradables.
Tono de voz: mantenga un tono de voz medio y dirìjase a los demàs en una forma suave y respetuosa.
Escuchar: prestar atención a los demàs es una cualidad indiscutible de las personas agradables. Escuche y respete los puntos de vista de los demàs. No polarice la conversación.
"Es agradable ser importante, pero es màs importante, ser agradable"
Respeto de la intimidad: en toda relaciòn hay que saber mantener la distancia y no invadir la privacidad del otro.
Elogie a los demàs: si piensa positivamente sobre las demàs personas, siempre encontrará algo bueno que decir. Si no tiene nada agradable que decir, permanezca callado.
Hágale un monumento a la sencillez, evite las ostentaciones, las personas de buen gusto se extreman en la sencillez y mientras màs sencillas son, más se nota su grandeza.
Sea agradecida/o, agradezca las atenciones recibidas y devuélvalas en cuanto tenga la oportunidad.
Salude, las reglas dicen que el caballero debe saludar primero a las señoras, pero nadie pierde categoría por ser el primero en saludar.
No critique, es una de las reglas de oro de la comunicación. Jamàs deberà usted iniciar una crítica ni hacerse eco de otros que estén criticando.
Cuide su aspecto físico; vistiendo siempre impecable y de acuerdo a la ocasión.
Los chistes de mal gusto y las palabras obscenas, destiérrelas por siempre de su vocabulario.
Recuerde siempre aquella frase famosa que dice: " es agradable ser importante, pero es màs importante, ser agradable ".
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Una buena educación es aquella que es capaz de explicar y transmitir todo tipo de conocimientos para lograr personas formadas con valores, principios y personalidad propia
-
Una persona puede pedirle algo o actuar de una forma que le resulte extraña. Ese pedido o esa conducta pueden deberse a una discapacidad
-
El golf es uno de los deportes que cuentan con unas reglas muy claras sobre lo que se puede o no se puede hacer. Pero el comportamiento de algunos jugadores deja mucho que desear
-
Casi todo el mundo ha experimentado alguna vez en su vida el sentimiento de la rabia o de la envidia
-
Una conversación no es un monólogo, sino un equilibro entre hablar y escuchar. Y hay que procurar no hablar de uno mismo todo el tiempo
-
El protocolo se ha integrado en la dinámica, en la estrategia de comunicación de las empresas y, por qué no, del movimiento asociativo de las personas con discapacidad
-
Es en casa donde los padres debemos potenciar los buenos modales predicando con el ejemplo desde que el niño nace
-
La preparación de un estupendo pícnic para compartir con nuestros amigos, familiares, seres queridos...
-
Los gestos son importantes por las connotaciones que pueden llevar en determinadas circunstancias
-
La urbanidad que no está basada en la virtud y en la bondad, es solo un falso oropel que solo puede ofuscar al necio y al ignorante
-
Atendemos más a unas cosas que a otras por la calidad e interés del estímulo que recibimos
-
Lo que si es cierto, es que las personas pueden no sentirse igual ante la misma situación. Cada 'evaluación' de una situación puede ser distinta para cada persona











