Habilidades sociales. Cómo aprenderlas y potenciarlas (con vídeo)
Desarrollar las habilidades sociales debería ser una asignatura obligatoria en la educación de cualquier persona dada la importancia que tienen para la vida personal, laboral y social

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Enseñar y potenciar las habilidades sociales
Educar a los niños para un futuro de éxito
Las habilidades sociales se suelen aprender de forma gradual desde que somos pequeños. La imitación y el tacto son las primeras formas de contacto con las que vamos adquiriendo estas habilidades sociales.
La familia es el primer 'entorno socializador' del niño. Donde tiene sus primeras sonrisas, sus primeras caricias, sus primeros lloros, etcétera. Donde comienza a aprender, por imitación, lo que hacen las personas de su entorno.
¿Cómo fomentar el desarrollo de estas habilidades sociales?
1. Dar buen ejemplo. Como acabamos de comentar los niños aprenden por imitación por lo que es muy importante que los padres y el resto de integrantes de la familia pongan un poco de cuidado con lo que hacen.
2. Explicar. No vale con dar ejemplos de buen comportamiento, también hay que explicar el porqué de muchos de ellos. Por ejemplo, por qué no se debe señalar con el dedo a una persona, por qué no puede gritar en la calle o en cualquier otro lugar, por qué debe guardar silencio cuando hablan los mayores o durante una misa u otra ceremonia, etcétera.
3. Practicar. Exponer a los niños a cuantas más situaciones distintas mejor para que vayan aprendiendo cómo deben comportarse en distintas ocasiones y lugares.

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Cuatro ámbitos de la vida para aprender a comportarse
1. Privado. El comportamiento en su entorno más íntimo puede ser algo más relajado, aunque sin perder de vista los buenos modales que le deben acompañar siempre. Pero podemos ser algo menos estrictos.
2. Público. Los lugares públicos requieren que seamos un poco más estrictos con sus modales y su comportamiento. Compartimos con otras personas espacios y situaciones que deben aprender a afrontar.
Te puede interesar: ¿Qué son las habilidades sociales? ¿cómo desarrollarlas?
3. Formal. Una situación formal requiere algo más de 'seriedad', aunque sea en el ámbito privado. Por ejemplo, cuando llega una visita a casa, en la visita a un doctor, etcétera.
4. Informal. Una situación informal, aunque sea en el ámbito público, puede permitir ser un poco más 'desenvueltos' sin tener que ajustarse de una forma rígida a un comportamiento más formal.
Tanto en casa como en situaciones informales, tenemos que tener en cuenta que los hábitos se cultivan, y si se acostumbran a tener 'malas mañas o costumbres' luego va a ser muy difícil corregirlas en público o en situaciones más formales.
Cada situación de la vida diaria puede ser una fuente de conocimiento para desarrollar y potenciar estas habilidades sociales. Cultivar hábitos desde pequeños hará que en un futuro los jóvenes se puedan mover con cierta soltura en la mayor parte de las situaciones que puedan encontrarse en su vida diaria.
Tenemos que enseñarles a saludar, a conversar, a ser respetuoso y tolerantes, a vestirse de forma adecuada, a compartir, etcétera. Mientras más habilidades sociales aprendan mejor.
Teresa Baró, colaboradora del magnífico programa de RTVE "Para todos la 2" nos enumera qué habilidades sociales son importantes y cómo potenciarlas.
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